La izquierda – o lo que sea esta mamarrachada de fachada tosca y pintarrajeada de grafittis anacrónicos de muro de arrabal – ha sentido la espuela cruel y dura de los seis puntos de diferencia que anuncian las encuestas tras los últimos acontecimientos – no creo que sea sólo el tema de la Alakrana, pues es ahora cuando realmente entramos en la crisis – y ya empiezan sus voceros a mover sus intranquilos culos en sus asientos de despachos adornados y decorados al estilo belenita, es decir, buey, mula y pesebre completo.
Como el toro al que le meten el primer puyazo, derrotan a los cielos. Se acaban sus argumentos, la gente no les cree, se les derrite el barniz. Ya han llamado a Mastiquín, su dóberman favorito. Ya le quitan el bozal.
No es de buen gusto, no ha debido serlo, ver a Rubalcaba perder los papeles – el libreto completo – por el caso Sitel; ver el careto de la Chacón mientras sus subordinados contaban el cuento de Los tres cerditos; ver cómo está el patio del consumo; ver el papelón de Chaves…
Tocan generala además con argumentos que ya dan risa de puro casposo. Por ejemplo Nuevo vídeo del PSOE ante el desgaste por la crisis: “Conservador es tener miedo al futuro” Al futuro que la gente le va teniendo miedo es al que les espera por culpa del ballet Bolsoi que pulula por la Carrera de San Jerónimo. A ese futuro sí le tiene miedo. Hay que tener geta para que los del pesoe puedan utilizar la palabra “futuro” sin esperar que les caiga un trozo de estación MIR en la cabeza. “Con un mentiroso hay que tener miedo al futuro.” Un eslogan más acorde con la triste realidad. El pobre PP, que está súper encantado con que los piratas los hayan hecho partícipes del botín, según las fauces de los adalides del fair play y de su mascota Mastiquín, me imagino que para financiar la campaña de las municipales, mira impávido y temeroso las hélices del despiadado ventilador que se ha puesto en marcha.
|
“Hay que tener geta para que los del pesoe puedan utilizar la palabra “futuro” sin esperar que les caiga un trozo de estación MIR en la cabeza.” |
Me imagino el cruce de miradas entre los tripulantes de la Alakrana y los soldados que los custodiaban en el avión de las FF.AA. Mientras aquellos recuerdan las vejaciones, humillaciones, amenazas, vilezas – muy a lo Guantánamo, supongo, que está de moda -, me imagino al cabo López mirándose la punta de su reluciente e impoluta bota, pensando por qué cojones no se quedaría con su cuñado en la Ferretería del suegro, allí vendiendo tornillos y bombillas de bajo consumo. Vejaciones, humillaciones, amenazas y vilezas guantanaméricas y aquí la gente nerviosilla esperando que el chaparrón pase. Es ya reiterativo, fascoso, peñazo y cansino plantear el argumento: ¿Se imaginan que esto le pasa al PP? ¿Para qué planteárselo? Siempre he pensado el excelente gusto que tiene la progresía por lo ánguico y existencial, por su preocupación libérrima ante los percebes y mejillones de A Costa Da Morte (Prestige) o por las absolutistas razones imperiales del Yorch Dabliú (Bush) a huevomil kilómetros de distancia – (Irak). Las vejaciones a marineros españoles forman parte del limbo a donde van todas las metidas de pata históricas de una izquierda siempre bienintencionada, buena, afable, comunicadora, tolerante, abierta. Los socialistas están hechos para gobernar en el cielo, entre nubes y con votantes disfrazados de ositos amorosos. No han solucionado un problema en su vida, pero son expertos en crearlos: al gobierno cuando están de oposición o a la oposición y al resto de sus ciudadanos cuando están en el gobierno.
Somos el culo de Europa… ¿exagero? Los ingleses han debido pensar,- tras el revuelo de tirotear la insignia, cuyo himno es ese del la la, la la,lala lalalalala lalalala lá lalala lala lá – Spanish idiots, what they think, that we are Somalis? Y que vamos a hacer nosotros, ¿pegarles? Seguramente protestar enérgicamente, tal vez “muy” enérgicamente. Tal vez Moratinos espere a que venga luna llena, a ver si le salen colmillos, tras el disfraz de abuelita de Caperucita. Now, if four poor bastards Somalis have fought bulls these poor spanish, is it going to be us less, the Great Empire? A saber. Miedo no damos, seguro.
Recuerdo los temas de Historia del BUP. Solían ser bastante repetitivos. El primer punto solía ser el Hecho Histórico. El segundo punto eran las Factores Históricos. El Tercer punto las Consecuencias Históricas. Ahora entiendo que se quieran cargar la Historia. Así no tenemos de qué avergonzarnos. Los regeneracionistas de la Generación del 98 deberían haber probado con eso: en vez de caer en una ataraxia finisecular, en un desquiciamiento desnortado ante la pérdida de hegemonía, lo mejor es cambiar, obviar o reinventar la Historia. ¡Qué ingenuos!
En fin, Perejil, Malv… excuse me, sir, Falkland Islands, atuneros… cuestión de Historia.
Never on Sundays… ¡Qué humor! Debe ser cosa del Multicentrum.
Hala, Mastiquín, una cagadita y a casa, que es domingo.
Se volvió instintivamente y sólo vio el vapor de agua haciendo brillar los azulejos grises con pequeña cenefa. Desde ese momento se sintió observado. Y acabó por no importarle. Supuso que era él mismo, asustado por su propia soledad, el que guiñaba al espejo para que saliera del frío cristal. Llegaba a ser cálido el ligero roce que sentía en su hombro desnudo mientras se afeitaba, o se lavaba la cara o se recortaba la barba. El silencio en el resto de la casa era siniestro. Tenía un pequeño reloj de cocina, lejano, que tosía como masticar de gato en la noche, mientras colgaba de la sarta unos segundos que se hacían eternos.
La mañana más gris y rectangular, tras meses de intentar cazar al vuelo la mano que acariciaba su hombro, le costó extraordinariamente salir de la ducha. Lo veía distante y lejano, Y como siempre empañado. Se sentía más ridículo que de costumbre. Menos persona, más cosa. El reloj de cocina se había parado, y los rectángulos que alcanzaba a ver desde la ducha se expandían en paralelas infinitas. Las luces de neón le parecían sólidas y muy quietas.
La coherencia no es un valor en alza. Antes bien, ser coherente ha pasado a ser un valor como el de la contricción, o el de la atricción o el del propósito de enmienda; el de los ayunos cuaresmales, el de comer berzas y acelgas los viernes y no desayunar si estamos en los cuarenta días de penitencia y reflexión. La coherencia está tan pasada de moda como los pantalones a la altura del tobillo o el cardado, los botines con polainas o el calzoncillo de felpa, el cruzado mágico o el pijama a rayas. La coherencia viene a ser algo así como el agradecimiento, otro valor que ha quedado más obsoleto que la maquinilla de afeitar metálica, o la navaja, o comer huevos pasados por agua con cucharilla, o sopar un plato, o coger del frutero la peor fruta.
Los suevos, por paranomasia (** los huevos ), somos coherentes mal que nos, les, te, os, pese. Nuestros “principios” son los finales de los aboqueronados camu
Los domingos apetece hacer nada. Nada gloriosa y vacía. Hueca. Como proyecto de político. No hacer nada te lleva al aburrimiento y el aburrimiento te envuelve de nada, para entrar en una espiral de vacío y bostezo profundo.
El pasado fin de semana, mientras bufaba un molesto Eolo en mis afueras, ejercité una de las terapias de relajación más imponentes que existen – según mi opinión -. Nada comparado a los “espás”, ni a los masajes tailandeses, ni a la talasoterapia, ni a los masajes no tailandeses, ni siquiera a los baños de barro o inmersiones en lactosa de burra. Tal ejercicio de relajación consiste en tumbarse uno cuan largo es (1′74 de suevo cocido) en el sofá, seleccionar el canal 

El mismo rollo de siempre:
Esto, los social-cheguevarianos, social-comunistas de guante blanco y cuestión teórica: ignorantes, idiotas o tre-mendamente hipócritas. Pero, ¿qué me dicen del clan de la Ceja Cavernaria? ¿Por qué estos juglares de calzoncillos de oro no hacen públicos – más públicos- sus patrimonios? No pienso citar a ninguno, no me fío de su excelsa solidaridad libre-pensadora y social-boliva-lenin-castris-cheguevariana. ¿Qué coño hacen en Cuba predicando con los bolsillos llenos de trigo? Pero estos tíos que cobran un huevo por una mierda que hacen, que están forrados de uña del dedo gordo a ceja izquierda, que a ninguno se les ocurre dar conciertos gratis, vender entradas de cine gratis o pintar techos gratis por amor a sus descamisado y oprimido pueblo, estos tíos y tías, ¿representan a las clases bajas, desfavorecidas, verdaderamente necesitadas? Abren la boca – con voces por lo general ya cascadas y trasnochadas – y cobran 30 € y llenan plazas de toros porque acude el lumpen que tal vez no cene esa noche porque ha oído berrear a su líder. Paren una idea y la cobran a casi 7 € (entrar al cine ya cuesta casi 7 €) por ver una película subvencionada que encima les sirve de plataforma para su vocinglería hipócrita. ¿Por qué no los he visto abriendo maletines llenos de billetes de cien euros yendo de casa en casa de los barrios marginales soltando puñados de billetes por las ventanas? ¿Conciertos gratis? ¿Cedés repartidos gratuitamente entre los manteros? Al revés, cuidao no les toques los ingresos…


























Comentarios recientes