ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Efialtes

         La palabra “efialtes” es un insulto. Sinónimo de traidor, de judas, de cobarde que puso precio a, quizá, el más valeroso grupo de espartanos de la Historia. Es curioso que, salvo las ardientes batallas de la Guerra del Peroporeso (perdón Peloponeso) el episodio más resonante de la historia de este pueblo creado para batallar sea la más tonta derrota, no por importante, pues su sacrificio fue crucial hasta la catarsis de Salamina y las Pentarremes persas dando culazos como cinco gordos en un ascensor de cuatro plazas intentando tocar el botón del ático, pero sí por el cómo ocurrió. Efialtes era un pobre pastor de Tesalia que tal vez por el exceso de lácteos optó por “cagarse en la leche” y echar por el camino de en medio para comprarse un vellocino de marca.

      Menos final trágico, si queremos llamarlo así al no eliminar su trascendencia, fue el patán de Judas. Otro que tal mea. 30 monedas de oro que al final se las echó al cuello y acabaron por ahorcarlo. Pero esta traición dio paso a un episodio crucial en la Historia de Occidente. Habría sido un chasco si los buenos del sanedrín hubieran detenido, por equivocación, al cuñao de Pedro que pasaba por Getsemaní vendiendo maní. Pero el gran Judas les dijo al oído “aquél al que yo bese, ése es”. Y encima un beso, con lo que duele. No podía ser de otra manera. Muy rastrera, muy trapalera, Judas acabo mal, pobrecico, y Jesús acabó… bueno, Jesús no ha acabado todavía.ocino de oro Calvin Klein. El mayor ejército en movimiento  de la Historia, los casi trescientos mil persas de barbas rizadas guiados por la traición como si fueran cabras y ovejas por un pastorucho de mala muerte. Lo que ocurre es que las grandes traiciones siempre las han hecho pequeños hombres, y estos pequeños hombres, en cierta manera, han sido necesarios. El miedoso Efialtes cuchicheando en la oreja del Gran jerjes “me sé un caminico que mola” hizo posible la gran gesta de Leónidas y los suyos. Todavía estaría Jerjes cazando moscas a aquel lado de las Termópilas, y tal vez, hablaríamos de la gran disposición natural de este desfiladero que impidió a los persas… Pero se habla de Leónidas porque tuvo un final trágico por lo patético. Un pastor blandengue y pusilánime… ¡bonito héroe!

    Las traiciones debido a su origen cobarde también asusta llevarlas a cabo en solitario. Viriato, otro buenazo y tontazo que se fio de sus amigos, también pasó a la historia como “el gran traicionado” y los  tres angelitos Audax, (manda huevos el nombrecito) Ditalco y Minuro, se la metieron doblada por dinero… Claro que no contaban con que Servilio Cepión, cónsul, ya estaba redactando la famosa frase Roma traditores non solvit  “Roma no paga traidores”. Tal vez Roma no, pero la Historia sí. En numerosos hechos memorables aparece paralelo en la eterna memoria el nombre del traidor que provocó lo glorioso. Triste que en ocasiones lo glorioso dependa de un traidor. Y hay más casos, desde Bruto a su pobre tío Julio, pasando por  Bellido Dolfos, a Godoy… grandes episodios de la Historia marcados por la traición.

    La trascendencia de la traición te hace reflexionar y, tal vez, te lleve a la conclusión de lo interesante que es poner un traidor en tu vida. Han pasado muchos siglos de burradas, barbaridades, holocaustos,  planes de estudios y Guerras Mundiales y llamar a uno joputa, duele, cerdo, duele, chorizo, duele… pero,¡ah, amigo! que te llamen traidor a lo que sea todavía jode mucho… Gracias a Dios.

     ¿Habrá que traicionar para hacer un favor a alguien? ¿Tendremos que poner un anuncio en Internet “Persona abotargada, desnortada y donnadie precisa traidor para darse a conocer. Le urge ser glorioso” ? Pero, ¿y las traiciones cotidianas que no salen a la luz? ¿y las traiciones que uno sufre en silencio como las hemorroides? Tal vez sean igual de necesarias, si no para la Historia, sí para la intrahistoria que, a la postre, es la que nos importa. Recurramos a la heroica que si caemos, nuestra memoria nos recompensará. Seamos también gloriosos en silencio.

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Written by ariovisto

18 diciembre 2008 a 7:31 am

Publicado en 1. Reflexiones

7 comentarios

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  1. Ya sabes, tíolisto, lo que no mata engorda. Si sobrevives a la traición, como mínimo ya sabes quién no es tu amigo. Y eso está bien.

    Tración (Wikipedia dixit) es renegar de un compromiso de lealtad. Para que haya traición tiene que haber vínculo. Te puede engañar un comerciante, vendiéndote un reproductor mp4 con la memoria trucada, pero no te traiciona. Solo te pueden traicionar tus amigos, tu familia o tus compañeros de “cruzada”.

    Caminero no hay camino, se hace camino al andar…

    dicybug

    18 diciembre 2008 at 11:35 am

  2. Hola Ariovisto,
    Tengo dos preguntas:
    1. Imagina que nos traicionan y lo pasamos fatal, ¿cómo podemos ser gloriosos en silencio?
    2. No entiendo la frase:
    “Recurramos a la heroica que si caemos, nuestra memoria nos recompensará”. Cuando recordemos la traición sufrida, probablemente sólo sentiremos dolor…
    ¿cuál es la recompensa a la que te refieres?
    PD. Me quedo con ganas de leer la historia completa de Efialtes y Leónidas. Algún día con tiempo lo buscaré en la wikipedia…

    saporima

    18 diciembre 2008 at 9:34 pm

  3. Que las traiciones hay que olvidarlas, exprimirlas y comprimir todo el daño que te hacen en superarte a ti mismo y revertir su perjuicio en beneficio. Algunas traiciones son como la varicela. Se pasan una vez pero tu cuerpo se hacer fuerte… otra cosa son los herpes.
    Cuando de mayor recordemos la de espadazos que llevamos en nuestros lomos y que pese a todo hemos sobrevivido y podemos mirar atrás con una sonrisa, nuestra memoria nos recompensará- pero para eso hay que recurrir a la heroica.

    (Como tu nick tiene un diminutivo chungo lo adapto y te digo)
    Un beso “rima” (es más bonito que sapo)

    ariovisto

    18 diciembre 2008 at 10:05 pm

  4. Muchas gracias por la explicación… El interés en tus respuestas era sincero y me han gustado mucho. 🙂
    Un beso.

    saporima

    18 diciembre 2008 at 10:28 pm

  5. ¿Sabes lo que significa “meter doblada” en otros países de habla hispana? Espero que no tengas muchos lectores sudamericanos… guarro.

    dicybug

    19 diciembre 2008 at 9:56 am

  6. “la doblada” es un sueldo que se pagaba a ciertos trabajadores de otras épocas. Así pues, meter la doblada significa “hacer un ingreso”, que no te enteras.

    Disculpen mis chamacos y mis pelaos.

    ariovisto

    19 diciembre 2008 at 10:18 am

  7. Hola ariovisto,
    seguro que el origen es ése, pero la expresión parece tener connotaciones vulgares en la actualidad. http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=225970

    dicybug

    19 diciembre 2008 at 10:38 am


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