ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Yes, we need another hero!

    La verdad es que resulta espeluznante ver a la gente salir de ese útero fortuito e improvisado en el que se convierte el fuselaje del avión en las heladas aguas del río Hudson, un Airbus 320 con 150 personas. Te da qué pensar, sobre todo a las personas que le tenemos más miedo a volar que a fumar. Tal vez nunca un sueldo tan elevado, unas prestaciones tan altas, un nivel de vida tan enorme y una promoción de gafas de sol Ray-Ban tan contumaz han estado tan justificados. Normalmente nos metemos con los pilotos porque son unos señoritingos arrogantes y cabroncetes que te miran por encima de la doble montura dorada de sus gafas de ochocientos euros. De los pilotos todo el mundo sabe que se acuestan con todas las azafatas, que tienen la vista perfecta, que trabajan poco y cobran mucho y que te joden todos los puentes de Navidad y Semana Santa gracias a su lógico despotismo ilustrado. Cualquiera no es capaz de hacer volar una mole de tantas toneladas – yo todavía pienso que es un truco, como el de las alfombras. El sueldo de un un piloto nunca supera la vida de 150 personas. Es verdad. A este tal  Chesley “Sully” Sullenberger que sale más abajo con esa pinta de abuelete bonachón y aficionado a buscar setas los fines de semana, si le quitamos el flamante traje de comandante, seguro que lo van a sacar en todos los prime time de esa sociedad tan aficionada a los héroes, por mucho que lo niegue Tina Turner en su canción We don’t need another hero!, los guionistas de Hollymood ya están afilando sus lápices y ya tienen a sus meninges activadas para crear una remanguillé a la heroica, a las que son tan aficionados. Tampoco hay que echarle imaginación para convertir en remanguillé heroica esta brutalidad de la pericia y el saber hacer por parte de este piloto,

    Este hombre, Sully, Sullenberger, es en sí mismo una reivindicación de la profesionalidad, tan denostada en tantos y tantos ámbitos. Este hombre sabía lo que se hacía. Sólo se ameriza en simuladores y, salvo que tengas la misma precisión que la máquina, no es fácil amerizar con un airbus. Me imagino al fanfarrón de Chesley al final de su High School, rubiete, ligón, con un coro de blondies cheerleaders ovulando ante sus ojos y sus calificaciones en el boletín, soñando con ser elegidas por el pijo de Sully para esa chorra party en la que tienen que elgir a la más despampanante y que sale en todas las chorras películas, pero también me lo imagino relamiéndose ante su primer vector, antre su primer problema de física, ante su primer problema de física de esos que se miden por la cantidad de pizarras utilizadas, ante su primer diseño de un aeropuerto entre baliza y baliza,me lo imagino machacado a horas de estudio, fines de semana en las “nubes”, esfuerzo, sacrificio…jodienda pura y dura. Nadie le dijo que ya talludito iba a salvar a ciento cincuenta personas porque algo tan alejado de un problema de física como un ganso, le iba a plantear el problema aeronáutico de su vida.

    Lo digo sobre todo porque estamos embebidos en la cultura del cachondeo, el poco esfuerzo, la poca responsabilidad, la mucha fiesta y el poco sacrificio. Plantearle a un chaval que tiene que sacar ¡diez horas! de estudio un fin de semana, se le antoja algo similar a ordeñar una piedra, hacer hablar a un bote de tomate o amerizar en el helado río Hudson. Lo digo porque las cosas no pasan porque sí; el profesionalismo no lo regala ZP como si fueras un consejero autonómico, ni lo venden en las ferias, ni te toca en las tómbolas al sacar tres reyes. El profesionalismo se saca jodiéndose.

    Y lo digo porque hay otra profesión muy similar a la de los pilotos, no tan bien remunerada, tal vez, no tan bien considerada, tal vez por su culpa, pero sí igual de importante. Los profesores son pilotos con Airbuses de bastantes más plazas, tal vez no se jueguen la vida física de sus pasajeros, pero sí la vida moral, la vida profesional y la vida de un futuro mejor. Reconozco que la educación española lleva un ganso en cada motor, y sería interesante que el profesionalismo moviera a tanto buen profesional a hacer un vacío a tanto gandul que se ha colgado el título de educador sin ni siquiera saber qué coño hacer con un chaval de dieciséis años.

    Se puede amerizar con un Airbus 320 repleto de chavales desnortados y desmotivados en el helado río Hudson de la educación española. Sully, o sea, Mr. Chesley Sullenberger, lo consiguió, apretando la entrepierna y demostrando que las horas de estudio que invirtió en su juventud no fueron sólo por cuatro euros de más, tres meses de vacaciones y una buena jubilación.

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Written by ariovisto

17 enero 2009 a 6:10 pm

Publicado en 1. Reflexiones

4 comentarios

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  1. Hola ariovisto,
    lo que nos enseña el gobierno de ZP es que los peores, los más ineptos, los más ignorantes y los más sectarios pueden llegar a dirigir un país. ¿Para qué esforzarse? ¿Para qué ser virtuoso? ¿Para qué todo, si basta con arrimarse al PSOE para que la vida recompense tu nulidad?

    No me he enterado mucho de cómo Sullybug (je,je) maniobró para evitar el desastre, así que me fío de lo que dices.

    En realidad no hay profesores buenos o malos, sino buenas y malas personas, listos y tontos. Y nada garantiza que los buenos y listos sean los que trabajan de profesores, ¿verdad?
    Un abrazo

    dicybug

    17 enero 2009 at 6:56 pm

  2. Buenas, Ariovisto.

    La historia del amerizaje en el río Hudson da para peli, sí, y seguro que acaban haciéndola, eso sí poniendo más dificultades y problemas de los que tuvieron en vuelo. La parodia ya la han hecho: la hizo Leslie Nielsen en ‘Aterriza como puedas’. Ahora podrían actualizarla en ‘Ameriza como puedas’… Jejeje…

    Lo que más me ha llegado, evidentemente, es lo que dices sobre los profes. Es verdad que somos como pilotos, sin su sueldo, sin su reconocimiento social, sin su prestigio, pero con una misión quizá más importante: en la educación se juega el futuro de un país, y ninguno de los grandes partidos ha apostado realmente por la educación, a todos los niveles. Sólo han sabido enredar, cambiar leyes y bajar cada vez más el nivel, hasta conseguir que la que era (según cuentan viejos cronicones) uno de los mejores sistemas educativos de Europa esté a la cola del mundo. En eso claro que tiene que ver el profesionalismo, pero falta eso en mucha gente, falta compromiso y, sobre todo, que en vez de cambiar tantas leyes se valore de verdad el esfuerzo, porque sin él poco o nada se consigue en la vida. Bueno, rectifico. Sin esfuerzo sí que se consiguen cosas en la vida: si te metes en política.

    Un fuerte abrazo, Ariovisto

    GKCh

    17 enero 2009 at 8:24 pm

  3. Hola!!!, mira en Facebook, se ha reado un grupo de “fans” de este señor, se reó el martes y hoy tienen caerca de 190. ooo seguidores!, su hazaña ha trascendido más allá del territorio…
    Lo malo sabes que es…, que muchos pilotos como él están prejubilados… en este Españ zapateresca,…
    Un cordial saludo. Buen fin de semana a todos.

    LM

    17 enero 2009 at 9:57 pm

  4. Hola Ariovisto,
    ¿Cómo se te ha ocurrido enlazar los dos temas? Para mí era imprevisible que el curso de tu artículo fuese a dar ese giro!
    ¿Tú crees que cuanto más pequeños son, más crucial es la labor del profesor o hay ciertas edades críticas donde es fundamental un buen piloto? ¿o todas las edades son críticas?
    Un beso.
    PD1. No sabía que existía la palabra “desnortado” (creo recordar que hace unos días la usaste y fue entonces cuando la descubrí).
    PD2. Por cierto… Muy expresivo lo del “coro de blondies cheerleaders ovulando ante sus ojos”.

    saporima

    17 enero 2009 at 11:53 pm


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