ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Relaciones de pareja en 8 milímetros

Cuando contemplo alguno de los rostros perplejos y cariacontecidos de algún niño ESO – incluso de algún mal llamado bachiller- que se me cruza en mi camino siempre me ha llamado la atención el daño que ha hecho Disney en todas las nuevas generaciones. Si a esto sumamos el ecologismo radical y sin sentido –aunque en la mayoría de las veces el ecologismo sea tan obvio como necesario – tenemos servido el desbarajuste en el ecosistema. Muchas de estas criaturas afirman que los leones hablan, los cervatillos lo pasan fatal al sentirse huérfanos, existen las sirenas, las llamas pueden ser emperadores y los osos panda saben kung fu. Ante la exposición de un hecho ficticio en que un fiero león atacaba a un pastor masai, y ante la descripción minuciosa de los lanzazos tardíos de sus compañeros, la respuesta de la joven en cuestión, consternada, fue “Pobre león”.

La oquedad inicio-secular que está dejando esta moda deshumanizada y vaciadora de almas y conciencias a la que nos lleva esta paparrucha de sociedad en vía terminal – no sólo en España -, está haciendo que una tintura peligrosa e indeleble esté tiñendo nuestro tejido neuronal de valores la mar de dispares, absurdos, complejos y, lo que es más grave, imposibles e inexistentes.

Las películas sentimentales, los dramas amorosos, los “pastelitos” como yo los llamo, enviados por guionistas desahogados y aburridísimos – sobre todo los de la factoría Hollywood – están provocando un enorme socavón en las relaciones de pareja. Pensamos, acabamos por pensar – utilizo la 1ª del plural por no parecer presuntuoso- que nuestras parejas, nuestras relaciones, nuestras cotidianeidades, deben responder a roles que en el fondo desempeñan actrices o actores que son colocados en un cuento plasmado en ocho milímetros de celuloide. Pero no  existen. Ni existe Brad Pitt, ni existe Scarlet Johanson; no como los vemos de apastelados en el cine. De hecho, muchos de ellos, llevan unas vidas personales a medio camino entre la droga y las terapias de pareja. Esos besos (morreos), esos cuerpos, escenas eróticas propias de seres sin columna vertebral,esos diálogos tan sabrosos y llenos de filosofía carnosa y carnal, esas escenas subsabaniles, esos detalles, esas sorpresas, regalos, abrazos furtivos, caricias en situaciones insospechables, esos seres sin complejos, lanzados, aventureros, temerarios, improvisadores y eternamente divertidos chocan frontalmente con la barriga cervecera, la calva incipiente, el cansancio, el olor a pies, las mialgias, los inoportunos periodos menstruales, los alientos a tabaco, la celulitis, los pechos postrados, las lorzas, los gatillazos… “Mi pareja no es como la de la tele… ¡ni lo esperes!”

Muchas veces, viendo con mi Scarlet personal alguna película, siempre acaba por decirme ¿Qué esta gente nunca trabaja? Al principio la excusa que se ponía era que el cine servía de evasión para una sociedad media alta exprimida por la jornada laboral. Pero claro, eso cuando en la cabeza se tienen valores, principios, criterios puede ser que sirva de evasión, pero cuando la evasión te despega de la tierra- con la cabeza llena de helio- y del mugriento suelo que estás pisando, para llevarte a un cacao mental donde ya no se sabe muy bien qué es realidad y qué es algo a lo que no puedes acceder, empezamos a soñar que estas cosas existen y que por tanto, la o el que tenemos a nuestro lado no es lo mejor que nos merecemos, sino un craso error al que no estás dispuesto a aguantar ni un minuto más. La frustración está empezando a ser un ingrediente mal genuino en las relaciones de pareja.

Algo más que un milagro debe ocurrir para que de aquí a 50 años el concepto de familia – incluso de relación amorosa en lo tocante a los conceptos de posesión, exclusividad, fidelidad, entrega, reciprocidad, etc.- tal y como lo entendemos ahora quede como los frescos de Pompeya, incluso como los “cocidos” de Pompeya. Sería interesante que tal camino se llevara por pura iniciativa y necesidad de la evolución propia del ser humano; lo que me parece un tanto desilusionante es que esto se vea acelerado por la gasolina hollywoodiense en un arrobado final con beso mordiente entre dos cuerpos que para nada se identifican con quienes los observa parpadeando y casi babeando.

La realidad siempre ha sido más fea, desde siempre. La mejor manera de sobrevivir con un mínimo de felicidad en una realidad gris, es adquirir la tonalidad de gris que vaya acorde con nuestra manera de ser y nuestra libertad de ser lo que uno quiere, no intentar salpicar en un rojo chillón que acabará por prostituirnos hasta el extremo de ni siquiera conocernos a nosotros mismos: porque ella no será Scarlet Johanson, pero lo que es evidente es que yo no soy Brad Pitt…. o casi no lo soy.

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Written by ariovisto

15 junio 2009 a 4:00 pm

Publicado en 1. Reflexiones

9 comentarios

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  1. Hola, Ariovisto:

    Es verdad que el cine (sean las pelis de Disney o las pastelosas o…) ha hecho bastante daño, y no sólo a los niños de la ESO, sino también a muchos adúlteros… digo, a muchos adultos. Sobre todo a los chavales, porque muchos creen que la vida es como la pinta el cine, y no es así. Mira, no sé por qué, se me ha venido a la mente el triste caso de Marta, la chica asesinada en Sevilla: sus presuntos asesinos pensaron que si no se encontraba el cuerpo, no se les podría acusar (como ocurre en el cine americano). Es un ejemplo, quizá no el mejor, de las confusiones que crean las películas en las mentes juveniles. En algún momento de sus vidas estos chicos se darán cuenta de que la realidad es otra cosa. La vida es una maestra muy dura: enseña a golpes, pero se aprende.

    Por cierto que el vídeo que has puesto es de una de las pelis favoritas de mi mujer: maravillosa, te alabo el gusto, amigo. Pocas veces se dan en la vida real ese tipo de historias, pero en ocasiones suceden (o me gustaría creer que suceden). El buen cine es como el buen teatro: sus personajes no existen en la vida real, ni nadie habla como ellos, pero nos despiertan la imaginación y nos hacen felices. No es poco, ¿verdad?

    Un gran abrazo, Ariovisto

    PS: No te preocupes, ya leerás lo de ‘Escipión y los niños’, no pasa nada. A nadie le pongo falta (y menos a ti) porque sé que andamos todos muy justitos de tiempo. Ciao!

    GKCh

    15 junio 2009 at 4:44 pm

  2. Hola ariovizto,
    tú ¿quién creez que tiene máz culpa del mal en el mundo, ¿Bambi o Tambor?

    Ayer te dió bien el zol, ¿no? La proxima vez llévate una gorrita.

    Scarlet Joanzzon exizte, y también Diane Lane…

    ¿A qué no sabez qué tecla del teclado no me va?
    Un abraso

    dicybug

    15 junio 2009 at 5:25 pm

  3. Ése es el problema, profe. Vemos -y uso como tú el plural- tantas pelis que acabamos exigiendo tanto a nuestras parejas o nuestros amores… Que la más mínima realidad imperfecta nos defrauda, desespera y asquea. Somos así de idiotas.

    ¿Qué te pasa que no visitas mi blog…? ¡¡Pero si está muy limpio y despejado de telarañas…!!

    MIL BESOS, MY DEAR PROFE.

    Puri

    15 junio 2009 at 10:19 pm

  4. Hola Ariovisto,
    Muy divertido!! (expresiones especialmente chispeantes para mí: “escenas eróticas propias de seres sin columna vertebral” y “escenas subsabaniles”).
    Tu reflexión de hoy me ha recordado una anécdota. Hace unos años entró en mi despacho un jugador profesional de balonmano que venía a hacer una consulta sobre la similitud de unos temarios de asignatura con la intención de pedir una convalidación (intentaba compatibilizar la movilidad que exigía su trabajo con sus estudios). Aquel chico enorme de cuerpo impresionante estaba a un metro de mí, centrando en mi humilde persona toda su atención (lo de menos son las razones por las que centraba en mí su atención…). Quedé ciertamente impresionada y no pude evitar contar mi experiencia a mis compañeros. Desde entonces raro es el año en el que no bromean sobre aquello (con la de cientos de miles de veces que, especialmente con la llegada de la primavera, tengo yo que escuchar los comentarios más variopintos sobre unas y otras!!!). Es decir, los mega chicos hiper guapos existen! No son solo ficción! 🙂

    Por otro lado, yo no puedo evitar que me gusten las comedias románticas… Ni que me encanten los finales felices. Si ver cien veces el último beso de la escena que nos has puesto tiene efectos secundarios, los asumiré de buen grado… Aunque precisamente en esa película ni él ni ella son perfectos y bien podrían ser una puesta en escena de un chico gris más una chica gris que juntos viven algunos momentos de rojo pasión… Bonita película… 🙂

    Dos besos, Brad.

    saporima

    15 junio 2009 at 10:26 pm

  5. Es verdad, Ariovisto. No suele suceder que un tenor cante “Nessun dorma” mientras tú te estás besando con el amor de tu vida pero, a menor escala (y no me refiero a la escala musical, claro), a mí se me ha ocurrido estar hablando con mi santa de alguna de nuestro ‘top ten de canciones favoritas’ y escucharla en la radio o en un anuncio de la tele al poco tiempo.

    Repito que a mi mujer le encanta la peli de tu vídeo, así que se confirma una nueva fan y seguidora del Ariovisto’s blog, jejejeje…

    Mensaje a Saporima (por el comentario que te hace): querida amiga, claro que los mega chicos hiper guapos existen: yo soy uno de ellos. Lástima que esta ventana de comentarios no permita poner fotos… 🙂 🙂 🙂

    Besos, Saporima; abrazos, Ariovisto.

    GKCh, o sea, George Klooney, alias “el Chope”

    GKCh

    16 junio 2009 at 8:33 pm

  6. FEDERRATAS:

    Donde se lee “…a mí se me ha ocurrido estar hablando con mi santa de alguna de nuestro ‘top ten de canciones favoritas’…”, léase “a mí sí me ha ocurrido estar hablando con mi santa de alguna música de…”.

    Firmado: Don Nihil Obstat Imprimatur

    GKCh

    16 junio 2009 at 8:54 pm

  7. Hola Ariovisto,
    Imagino que comprenderás que si GKCh es como mi jugador de balonmano te haga menos caso a partir de ahora… Son cosas que pasan… Ya sabes… 🙂
    Dos besos!

    saporima

    16 junio 2009 at 10:45 pm

  8. Vaya… En ese caso tendré que pensarlo…
    Que pases un buen día! 🙂
    Dos besos!

    saporima

    17 junio 2009 at 9:04 am

  9. […] Junio 2009 de dicybug ¿Pues no dice el listo de ariovisto que las estrellas de cine no existen de […]


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