ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Matrix

De repente, el auricular del teléfono de una triste cabina obró la milagrosa transformación y un sin fin de ceros y unos que llovían en verde por la pantalla, empezaron a tomar forma y cobraron apariencia encarnada – de carne, no de rojo. Lo que hasta ahora eran tonos difusos y magia alambicada de sótano, perdón, semisótano alquimista, y espacio y tiempo kantiano en fenómeno desordenado se espacio-temporalizaron, se hicieron contorno y los vectores tomaron apariencia de sonrisa, de ojos rasgados y de torbellino con pañales, o sin ellos… y de precaución (jodido cascarrabias…)

Creer en Internet es como creer en Odín, en Zoroastro, en Ymana o en la Pachamama. Como Mr Ford en Indiana Jones 1, se trata de un salto de fe, hay que levantar la pierna derecha y dejarla caer sobre el espejismo de un puente que no se ve hasta que no lo pisas. Luego se echa tierra sobre él para la vuelta, porque hay que volver.

Si a mí – baqueteado por bastantes capuzones amistosos – me dicen hace x años que iba a conocer por medio de un blog – ahora convertido en Salt Lake – a gente tan maja, me hubiera estado riendo diez minutos por escéptico, desconfiado, incrédulo… Siempre, viciado literato aprendiz de juglar, he pensado, como los simbolistas franceses de principios del siglo XX, que la asquerosa realidad hay que puentearla mediante metáforas y hay que recrear y reconstruir el mundo que uno quiere al antojo de su hemisferio cerebral creador. Pero en esta ocasión, este mandarín ariovisviciado se equivocó, pues la realidad ha sido más bonita que la metáfora cibernáutica, la ha suplido con creces y ha sido una de las experiencias más interesantes y que, sin duda, uno ha de llevarse al catre eterno que he vivido ya en lo que es sin duda cuenta atrás.

Dicybuga y Dicybug

Dicybuga y Dicybug

Conocí a Dicybug y señora y a sus criaturas en perfecta extensión geométrica cartesiana. Y ellos me conocieron a mí y a mi señora y criaturazas. Fue reconfortante observar cómo el macizo armario salía del sótano – perdón, semisótano – para comprobar, primero, que tiene dientes y sonríe y segundo que… ¡no soy yo! efecto endiablado que hubiera supuesto formar parte de alguna novela adolescente del mismísimo Stephen King. Gran persona, gran padre, gran conversador, gran antizetapé… persona que – al margen de la zafia política – vale la pena y que me confirma en el bendito día que gracias a un estornudo del malhadado Sauron decidimos abandonar la anestesiante Comarca hacia Mordor por el caminico de Minas Tirith más solos que la una con más frío que siete viejas en meiba (¿se escribe así?) Benditos egolatría y narcisismo que consiguieron que el tiempo, como casi siempre, te resarciera y te confirmara en lo que fue, ya sin duda, una gran decisión.

Ariovisto & Romina

Ariovisto & Romina

La compostura de la altísima dicybuga – en todos los sentidos – como un central futbolero, cubriendo todos los extremos y controlándolo todo como un chino nervioso en una torre de control en plena tormenta con un tráfico de dos aviones – terremotos – que nunca se sabía en qué pista iban a aterrizar. Su saber estar. Existen los hombres con suerte. Los dos la hemos tenido, querido Dicy.

Y los dos encantos de criaturas que iban marcando el encuentro a golpe de capuzón y de… más capuzones.(Ni nos enteramos de que estaban, gracias a los efectos narcóticos del agua y el cloro)

Echamos de menos a poca gente. Se debe patentar, amigo Dicy, ahora que te pongo cara – lo cual, no te voy a engañar, hace que la cosa pierda ligeramente ese encanto místico-metafórico como cuando uno se lee la novela y luego Hollywood pone las caras – se debe patentar, decía, la palabra bidinario: a medio camino entre el “solitario” y el “multitudinario”, porque echamos de menos a poca gente.

Yikei, recibiendo su último premio.

Yikei, recibiendo su penúltimo premio.

Echamos de menos a quién él sabe ya que echamos de menos, con aromas de te indio y pipa sabor vainilla, reloj de bolsillo y deje de Chamberí.

Tal vez seamos “tridinarios”, pero poquito más… tres son multitud y cuatro ya tiene pinta de blog soso…

La informática se hizo carne y acampó entre nosotros.

Gracias por el día de ayer. Gracias por existir. Gracias por ser como sois.

Treinta y dos besos. (4 x 4) x 2

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Written by ariovisto

12 julio 2009 a 10:59 am

Publicado en 4. Personal

9 comentarios

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  1. 🙂

    saporima

    12 julio 2009 at 1:43 pm

  2. Mientras escribo estas líneas Yikei está recibiendo tres merecidísimos premios (cuatro si me entretengo demasiado).

    ¡¿Cómo se te ocurre quedar con alguien que has conocido en internet?! Pero qué poquito sentido común, ¡por Dios! Tú te imaginas que hablas con un dicybug sabio, atlético, bello como Brad Pitt y luego resulta que se trata de una anciana sueca asesina múltiple que vive su jubilación en Marbella en compañía de su octavo marido. ¡Pero qué imprudente! Tú creete todo lo que lees en intermet y verás…

    ¿Dicybuga era la de la foto? No sé si creerlo.

    ¿Antizetapé? No, ni mucho menos. Anti-estupidez, anti-demagogia, anti-fascismo/totalitarismo, anti-mentira y anti casi todo. O sea que anti-zetapé, como no puede ser de otra forma, pero también anti-Rajoy o anti-Soraya.

    Por cierto, antes de que se me olvide. No quiero llamar mentirosa a alguien y que la cosa se quede ahí. Todo el fragmento es digno de ser escuchado, pero a partir del minuto 20 está lo mejor:
    [audio src="http://www.cope.es/copealo.php5?nomAudio=progarchivo_12469504761729457304.mp3" /]

    Alguna compañera, seguramente de letras, y con ciertas dificultades para sumar dos y dos y restar 3 y 2 dice que hemos perdido 500.000 oyentes. ¡Parece difícil, entre un millón setecientos y un millón cuatrocientos perder quinientos mil! Debe ser algún IVA vaticano que han añadido“.

    ¡Mentirooooooooosa!

    ¡Qué tiempos en la comarca! Aún recuerdo mis visitas al psiquiatra, atormentado por si existías realmente o eras una más de mis múltiples personalidades (cuando se tiene tanta personalidad lo mejor es usarla en porciones, siempre más manejables). Todavía no lo tengo muy claro, pero el psiquiatra se estaba montando el chaletito a mi costa, y preferí quedarme con la duda.

    Si lo piensas friamente, si no llega a ser por cierta hobbit no nos habríamos enterado de dónde estaban Sauron, Saruman, Mordor, Bombadil, etc (y Gollum, ¿quñe habrá sido de Gollum?). Puede que haga frío aquí fuera, pero al menos los ojos están abiertos y el paisaje libre de orcos.

    Y tú eres un crack. ¿Cómo engañaste a Romina para que se casara contigo? Tiene que haber algún truco que se me escapa. ¿Era de noche y no había luna? ¿Era una fiesta de disfraces e ibas encapuchado? Las fotos no os hacían justicia a ninguno de los dos :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: (dejo en manos de Mr Green que captes el
    mensaje)

    Por lo demás, todos encantadores. Pero eso ya lo sabes.

    Ciertamente se notó que nos faltaban un par de estrellas. La próxima reunión tendrá que ser en un descampado, para que GKCh pueda aparcar los trailers que llevan todos sus premios y montan la sala de exposiciones.

    Mi versión de “A dos aguas” es mejor. Se siente.
    Cuatro abrazos

    dicybug

    12 julio 2009 at 1:57 pm

  3. copión, copión, siendo que mi post es de anoche y el tuyo de esta mañana…



    dicybug

    12 julio 2009 at 2:20 pm

  4. Bueno, amigos, no os llaméis copiones. En realidad me habéis copiado a mí, que no he puesto ‘Entre dos aguas’ de Paco de Lucía, pero lo pensé el primero, y mi pensamiento voló en forma de sueño hasta vuestra cabezas. Lástima que no pueda demostrarlo, pero es verdad. Oye, querido Ariovisto, qué guapos y estilosos son don Dicybug y doña Dicybuga; qué entrañables tú y Romina, y qué estupendo me veo de Peter Ustinov con Sofía Loren. Ay, soñar es gratis…

    No sabes cuánto me alegro por vuestro encuentro, ya lo hemos hablado, y me quedo con muchas ganas de veros. El asunto se está moviendo y, si Dios quiere, haremos lo posible por vernos. ‘Hablamos’ vía interna y lo disponemos todo, ¿de acuerdo?

    Encantado de vuestra felicidad y de que os hayáis conocido, porque eso es de las mejores cosas que se pueden sacar de este mundillo virtual.

    Besos para Dicybuga y Romina; abrazos para Dicybug y para ti. Sois estupendos. No cambiéis.

    Hasta pronto

    GKCh

    12 julio 2009 at 4:27 pm

  5. ¡¡Jod…, qué suerte tiene mi admirado Dicybug de que le dediques un post, profe!! En serio, Internet es un mundo apasionante en el que, si navegas bien, puedes conocer a gente espléndida. A mí me ha pasado con Dicybug, Saporima y muchos amigos a los que ya conozco personalmente y que son majísimos. ¡GRACIAS A TODOS por la paciencia….!

    Asimismo, Internet me permite -¡afortunadamente!- mantener el contacto con family, amigos y profesores que tanto significáis para mí y a los que tanto debo. ¡¡Profe, que no te libras de mí ni a la de tres, jajajajajjjjjjjjjjjjjjjjjjjj! Pero como soy un angelito, pues tú encantado, jajajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj.

    Te he comentado ya “Tres delfines”… ¡Espero respuestaaaaaaaaaaaaaaaaa!

    MIL BESOS, MY DEAR PROFE.

    Puri

    12 julio 2009 at 9:37 pm

  6. Hola Ariovisto,
    Me refería a que tu descripción del encuentro es preciosa y a que me alegro muchísimo de que resultara así. 🙂
    Dos besos!

    saporima

    13 julio 2009 at 12:08 am

  7. Uhm… de modo que Ariovisto y Dicybug pueden encontrarse en espacios físicos cercanos sin que se colapse el continuo espacio-tiempo y se acabe el mundo… Fascinante…

    Ay, Dios mío, si los puretas empiezan a hacer amigos por internet ¿qué quedará para los jóvenes rebeldes que han cambiado el “te invito a un café” por el “me das tu tuenti”?

    variablex

    13 julio 2009 at 7:51 pm

  8. Desde nuestro primer encuentro no me llamas, ni me escribes, ¡cerdo! Claro, es que no tienes tiempo y estás muy ocupado. ¡Todos sois iguales!

    El libro cuyo nombre no recordaba era “La mano de Fátima”. Caí al leer el título en el blog de Puri.

    La viñeta prometida (al menos su transcripción)
    ———————————————
    Él y Ella. Los encontramos sentados en los dos extre­mos de un sofá de tres plazas. Ella observa con un poco de temor. Por fin se anima a hablar:
    Él: Parece que estás de mal humor, ¿qué te pasa?
    Ella: No me pasa nada. Y te ruego que no hagas suposiciones sobre mí.
    Breve pausa:
    Él: ¿Es por algo que dije?
    Ella: No.
    Él: ¿Es por algo que no dije?
    Ella: No.
    Él: ¿Es por algo que hice?
    Ella: No.
    Él: ¿Es por algo que no hice?
    Ella: No.
    Una pausa más larga. Toma aire y remarcando con cla­ridad las palabras:
    Él: ¿Es por algo que yo dije casualmente en relación a algo que hice y que no debí haber hecho ni dicho, o, por lo menos debería haberlo hecho y dicho de otra manera y tomando en cuenta tus sentimientos?
    Ella: Algo así. Pero basta, no insistas.
    —————————————————————–

    Yo creo que sí hubo colapso espacio-temporal, pero no estoy seguro. Al menos el vaso del limón-granizado sí que se me colapsó.

    Un abrazo

    dicybug

    13 julio 2009 at 8:14 pm

  9. Hola guapetón :mrgreen:
    no trabajes tanto, con la calor que hace…

    Que trabajen los vecinos del norte, que son los que se llevan la pasta.
    Un abrazo

    dicybug

    13 julio 2009 at 11:31 pm


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