ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Echa el freno, Madaleno

Hace unos días nos sobresaltábamos todos con la noticia de que un hombre despiadado y cruel había hecho no sé cuántas barbaridades con una niña de tres años, hija de su compañera sentimental. Ahora resulta que el juez, tras la autopsia, ha determinado que la criatura se cayó de un columpio y sufrió un fuerte golpe que no ha podido superar y ha fallecido. Al parecer todo apunta al “exceso de celo” de médicos demasiado enganchados a CSI o cualquiera de estas series que pululan por las pantallas intentando hacer más aventurera una cosa tan seria como la salud, o tal vez demasiado presionados por una sociedad que ya empieza a establecer secuencias demasiado lógicas entre agresiones y accidentes, entre hombres y hombres malos.

Ni violación, ni hematomas, ni desgarros, ni quemaduras, ni nada de nada. Al pobre muchacho se le cayó la cría del columpio y voló al centro de urgencias donde, al parecer, cuatro presuntos memos jugando a sherlock holmes le diagnosticaron el principio de una serie gore. Si la sociedad fuese una sociedad con criterio, equilibrada y culta, y sobre todo, no sujeta al albur del amarillismo de TODA la prensa de este país, no habría pasado nada. Uno más de los miles de críos que, tal vez, en ese instante, se caían de un columpio, perdían el equilibrio en una bicicleta o, dando sus primeros pasos, se golpeaban y se hundían el pómulo al golpearse con el pico de una mesa de cristal de esas tan monas – y asesinas – que estuvieron de moda a finales de siglo pasado – como le pasó a mi hijo. Desgraciadamente lo de esta pobre criatura tuvo un desenlace fatal, fatalidad que sumar a la de este pobre muchacho que a ver ahora dónde coño se mete. Porque lo de la prensa y los medios de comunicación de este país ni tiene nombre, ni justificación, ni vergüenza posible, al tirarse todos como hienas aburridas de eventos truculentos masculinos sobre un hecho lamentable y triste, sin esperar ni confirmación forense, ni auto judicial, ni nada. Como siempre, la noticia no es que la niña se cayó del columpio, sino lo otro. Esto me lleva a pensar que no sé yo quien está más enfermo, si el supuesto maltratador o la supuesta prensa maltratadora y maltratante de aspecto soez y cada vez más hediondo que tiene puestos excesivos sensores por toda la sociedad en busca del morbo y la pasta fácil. ¿Por qué a nadie se le ocurre fomentar el cariño, la fidelidad, la comprensión, el agradecimiento, la confianza, la entrega, la complicidad, la dulzura, la ternura, en definitiva, el amor? ¿Por qué estos coneptos suenan casposos y con cierto tufillo de estar off ? ¿Debemos llegar a la triste conclusión de que estas ñoñerías pacatas no venden? ¿Y nos exrañamos? Miremos alrededor a ver en qué lugar flotan dispersos y olvidados estos conceptos.

Sin ninguna duda, y ante el hecho constatado y real de que es cierto que hay cafres sueltos – yo me lo creí cuando oí la noticia – no es malo el exceso de celo, no es malo, en absoluto, que los médicos estén ojo avizor y especialmente sensibilizados ante posibles casos de malos tratos y violencias infantiles. Pero del mismo modo que están tan celosos en esta necesaria vigilancia, no estaría de más pedirles el mismo celo en la discreción, la confidencialidad y la exquisita prudencia en estos casos y, por supuesto, no llegar al extremo de atribuir capacidades violadoras a un columpio de urbanización. Sin duda, esto requiere una investigación más profunda o aclararlo más, porque leído así, como se lee en el enlace puesto arriba, los cuatro memos que hicieron el primer diagnóstico deberían estar sexando pollos o asfaltando autovías.

Imaginemos que, como antes he explicado en el caso de mi hijo que, como era un rabo de lagartija de pequeño y su ángel de la guardia se jubiló a los 50 años, se hundió el pómulo al darse con el canto de la dichosa mesa – finiquitada en ese instante –, al médico se le ocurre sospechar que tengo un crochet de derecha brutal y que utilicé a mi hijo de puching-ball. La Virgen me ampare… pues el bueno de Lynch queda a la altura de las sisters of mercy (no el grupo de música). O por ejemplo, la sombra de sospecha, la asquerosa espada de Damocles que ciertas campañas anti maltrato de género están colocando sobre todos los hombres, desde “santos curas de ars” a hotentotes indignos de pisar el suelo. El otro día, hablando con un conocido mío policía, salió a colación el protocolo que siguen los policías ante una llamada de posible maltrato de un vecino o un familiar. Me comentó las preguntas que se hacen por teléfono y cómo actúa el policía cuando ya se ha personado en el domicilio. Se queda en criterio del policía la pregunta clave a la mujer cuando aparece en el quicio de la puerta (normalmente después y ante el marido, que es el que suele abrir la puerta a esas horas, en principio). ¿Está usted siendo maltratada? Si la mujer pestañea, titubea, tiembla, gira la cabeza o en ese momento le pica algo y se rasca sospechosamente, el marido va esposado a comisaria. Y luego ya el juez decidirá. Yo interpelé a mi amigo diciendo que, entonces, si la mujer en ese momento decidía ajustarle las cuentas por un cornerío pasado, una movida reciente o simplemente una venganza servida en plato frío… Tú llévate bien con tu mujer… me contestó.

No está en mi ánimo justificar al/a la cafre, al/ a la bestia y al/a la energúmeno/a que vuelca toda su impotencia en lo único poderoso que tiene que es su violencia. Todo lo contrario. Sin embargo, me crea una duda de las que escuece: por un lado no todos somos culpables, al menos hasta que no se demuestre lo contrario, por otro lado es un tanto preocupante esta dinámica de la cultura del proteccionismo excesivo y la obsesión por prevenirlo todo: desde la obesidad a la pederastia. Tal vez el derecho consuetudinario, muy ligado al sentido común, ofrezca más garantías que un derecho atarantantado por decisiones sociales de libertinaje y permisividad, de todo vale, de tiempos que corren demasiado deprisa, de mentalidades que confunden progreso con estabilidad, igual que la velocidad con el tocino.

Sirva de ejemplo el embuste brutal, que se había convertido en dogma de fe progresista, del tema del “calentamiento global”, y que se está diluyendo como un azucarillo. Siempre ha habido gente buena y gente mala: no exacerbemos ni publicitemos la maldad en pos de una buena exclusiva, no sea que les dé a los malos por convertirlo en moda. (Del mismo modo que hubo calentamientos y enfriamientos en otras épocas donde nos es imposible contrastar dato alguno, porque no los hay, es un dato objetivamente contrastable que, de momento, vamos ganando los buenos.)

No estaría de más que, del mismo modo que a este muchacho se le condenó de antemano (aunque, sinceramente, tampoco está la justicia como para tirase a la piscina por ella, y espero que realmente sea tal y como se ha decidido judicialmente), tal exceso y abuso sirva para que en todos los mismos programas y cadenas y periódicos que sirvieron de picota para este pobre, abran este debate reflexivo sobre la necesidad de que todos nos calmemos un poco.

A lo mejor es que, en el fondo, según cómo se mire, no somos tan progresistas como nos pensamos… lo dijo Caifás, hace un buen puñado de años:

“Vosotros no sabéis nada, ni reflexionáis que nos interesa que muera un sólo hombre por el pueblo y que no perezca toda la nación”. (Jn 11, 47-56)

Tal vez sea lo mejor, pero sólo tal vez.

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Written by ariovisto

29 noviembre 2009 a 10:27 am

Publicado en 1. Reflexiones

14 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,
    Acabamos de llegar de un día de cumpleaños con niños. Me pongo ya mismo con las cenas. Luego te leo y te comento.
    Dos besos!!!

    saporima

    29 noviembre 2009 at 8:11 pm

  2. Con Zapatero ha desaparecido la presunción de inocencia para los hombres, una más de las vulneraciones de la Constitución perpetradas por este don-nadie presuntuoso. El fin justifica los medios y como dicen perseguir un fin justo, los medios son lo de menos. Si no hay estado de derecho para la mitad de la población o si se discrimina en función de sexo, eso no importa, porque lo importante es luchar contra el machismo. Si un hombre pega la sanción es mayor que si la que pega es ella.

    Y lo de este maltratador imaginario es culpa de unos medios de comunicación que asumen la ideología del gobierno zapaterista; aquello de “presunto” es cosa del pasado. Si es hombre es maltratador, directamente y sin necesidad de juicio o de pruebas.

    Fallece la niña de tres años agredida por el novio de su madre en Tenerife” decía la televisión de Zapatero. El “presunto” se usa con los asesinos de ETA, con los narcotraficantes e incluso con los secuestradores somalíes, pero con los hombres la culpabilidad es segura. Y si eres inocente, tendrá que demostrarse. Y aunque se demuestre el titular es “En libertad sin cargos el acusado de violar y maltratar”, es decir que no es que seas inocente, es que te dejan en libertad no se sabe porqué.

    Muere la niña lesionada y quemada, titulaban otros. Y los políticos ya se ponían la medalla condenando la aberración y haciendo un llamamiento acerca de la necesidad de educar en el respeto, el respeto que este hombre, por el hecho de serlo, no merece. Respeto a la presunción de inocencia, como si fuera una mujer.

    Y por cierto, periódicos como El Mundo dicen hoy en la página 20 (par) de la sección de nacional (o sea por ahí perdido) que se dejaron engañar por bulos sobre la confesión de este hombre. Fíjate en este titular de Canarias7: “el autor de la muerte de la muerte de la pequeña Aitana reconoce que le pegó, pero que no la violó“.

    dicybug

    29 noviembre 2009 at 9:20 pm

  3. Hola Ariovisto,
    Pobre chico. Supongo que lo de menos para él es que le hayan considerado culpable de hechos atroces. Ha muerto una niña pequeña a la que seguro quería o cuanto menos a la que la mujer a la que él quiere quería con toda su alma. Tiene que ser algo muy difícil de superar. Desde luego no esperar a que se confirmen unos supuestos hechos es algo sumamente irresponsable. Las rectificaciones y disculpas deberían oírse con fuerza asegurando su máxima difusión. Lamentablemente serán débiles susurros que se llevará el viento. ¡Qué pena de mundo!
    Dos besos!!

    saporima

    29 noviembre 2009 at 10:46 pm

  4. Hola Ariovisto,
    Muchas gracias por tu amable comentario!! 🙂 🙂 🙂
    Dos besos!!

    saporima

    30 noviembre 2009 at 12:47 pm

  5. Prooooooofeeeeee, desde luego parece que la presunción de inocencia ya no existe. Pero por otra parte, ¿qué se puede esperar de un país de cotillas y comadres que hablan sin saber y que si se muerden la lengua se envenenan…?

    Al chaval le han jodido la vida, pero bien jodida.

    MIL KISS,

    Puri

    30 noviembre 2009 at 7:25 pm

  6. Hola Ariovisto,
    “Queen of Hearts” – Juice Newton.
    Haciendo caso a mi mala memoria yo diría que esta chica me recuerda (en versión femenina) al cantante de “Leaving On A Jet Plane”. ¿Puede ser? ¿o mis neuronas han establecido un enlace absurdo?
    Dos besos!! 🙂

    saporima

    1 diciembre 2009 at 6:30 pm

  7. Prooooooooooofeeeeeeeeeeeeeee,

    ¡ya he despejado las telarañas, 😀 y te he escrito un e-mail 😉 !

    Beeeesooooooooooooosssssssssssssssss,

    Puri

    1 diciembre 2009 at 9:52 pm

  8. Hola Ariovisto,
    Utilizo tu blog para mandarle un beso muy fuerte a Romina y agradecerle mucho su visita de esta mañana. Me ha parecido un comentario muy entrañable y cariñoso.
    Muchísimas gracias, Romina!!!
    Mil besos! 🙂

    saporima

    1 diciembre 2009 at 10:16 pm

  9. Al final, la sensación que uno tiene es que los hombres somos culpables en principio de todos los males. La androfobia existente creada en torno a los postulados del feminismo radical origina que el sospechoso principal de todo desaguisado sea el varón (y no la baronesa).
    Pronto también tendremos la culpa de que el toro mató a Manolete.
    Un abrazo.

    Chinito

    2 diciembre 2009 at 7:13 pm

  10. Y yo que diría que tu último escrito tiene la misma fecha que el mío…

    dicybug

    2 diciembre 2009 at 8:33 pm

  11. El colomo es que se azuce a la gente contra el acusado en falso para grabar imágenes más morbosas.

    dicybug

    2 diciembre 2009 at 8:48 pm

  12. El colmo es que se azuce a la gente contra el acusado en falso para grabar imágenes más morbosas.

    dicybug

    2 diciembre 2009 at 8:49 pm

  13. En el telediario de Antena 3 han puesto la parte de las imágenes del vídeo anterior en la que la mujer insulta a este señor. Qué manipuladores, como si no supieran que son un montaje.

    dicybug

    2 diciembre 2009 at 10:06 pm

  14. La cuestión de la violencia del hombre sobre la mujer es complicada porque… existe, como bien has dicho. Y no sólo se trata de un cafre que da una paliza a su mujer, no. Se trata de un cafre que ha logrado que su mujer dependa por completo de él, haciendo que poco a poco se adentre en una trampa de la que ya no podrá salir. Eso la pone en una situación de indefensión en la que tal vez no pueda, ni quiera, denunciar a su agresor, más que nada porque ¿de qué va a vivir ella si su marido está en la cárcel? ¿Cómo dará de comer a sus hijos?

    Sin embargo, las leyes están hechas de tal manera que sólo funcionan si el marido no pega a su mujer. Porque a ti y a mí, si nos meten dos o tres noches en prisión preventiva, nos jode y lo pasamos fatal, y estamos acojonados por si vuelve a pasar. Pero el tipo violento, durante ese tiempo, en lo que piensa es que, cuando salga va a darle tal paliza a su mujer que se le van a quitar las ganas de volverle a denunciar. Las órdenes de alejamiento no sirven si se confía en la buena voluntad de los ciudadanos para cumplirlas, sobretodo porque los no maltratadores sí que las respetarán, pero los maltratadores carecen de buena voluntad para hacerlo.

    Si a todo esto le añadimos la estupidez de la prensa (¿hace falta hablar de ello? Que los periodístas son lo peor de lo peor ya lo sabemos todos), y que al parecer, en este pais, el artículo 18, derecho a la intimidad, se lo pasa todo el mundo por algún sitio feo, junto con el de presunción de inocencia, pues… Ya está todo dicho. Las mujeres maltratadas están jodidas, por motivos obvios, y los hombres que no maltratan, también.

    Quizá en el futuro se empiece a utilizar el término “violencia legal” o algo así.

    Pobre muchacho, encima que se le muere el niño, tener que soportar todo eso… Que aberración.

    variablex

    3 diciembre 2009 at 2:12 pm


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