ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Menos crucifijos y más prensa amarilla

Esta mañana un amigo mío parado de la construcción, al que ya no le queda más paro, se ha levantado sobresaltado, sudoroso, taquicárdico y  gritando: ¡¡Dios mío, Dios mío!! ¡Hay un crucifijo en la clase de mi hijo! ¡¡Que lo quiten, que lo quiiten!!

Supongo que retirando el ominoso crucifijo de los lugares públicos creen los progres que está solventado el problema de burricie, salvajismo y descontrol que nos asola. Por contra, debemos fomentar las series anacríticas y dar más pábulo a vidas ejemplares – no de Santos, como antaño – sino de vividores cornúpetas corneantes y corneados, con cuya edificante actuación y modo de vida sedamos el maltrecho bazo de la gente a la que ya se le está acabando el paro, por ejemplo, o la paciencia, por analogía.
Los valores que representa el crucifijo- que a mí me da igual porque si tengo o tuviera fe todas estas cosas me parecerían una gilipollez o suerte de salvas con pólvora del rey – no son precisamente apropiados para estos nuevos tiempos que corren de asaltacunas, ladrones, prevaricadores, chupópteros, violadores, maltratadores, asesinos, secuestradores, falsos, demagogos, comisionados, urbanitas, alcaldables, concejalables, mentirosos… Por muchos crucifijos que quiten, robar, matar, violar, medrar y ejercer de sanguijuela, seguirá siendo “pecado”. Se siente. Aunque claro, si no lo dice Dios y lo dice cualquier paletón de traje gris…

Entiendo que es mejor pasar del “amaos los unos a los otros” al “follaos los unos a los otros.” Es más chic. No hay más que mirar el grado de barbarismo exterior… De momento estamos dejando la sociabilidad de antaño en mantillas ( o en tanga, al gusto).

Tal vez se supriman los crucifijos porque a más de uno se le revuelven las entrañas de mirarlos o los intestinos se les ponen en posición de saludo. Ya nos pondremos de fino y pescadito hasta el culo, cuando venga la Semana Santa, y ahora, en Navidad, a los Reyes Magos y a los belenes les colgamos esvásticas, más al uso con este derroche de tolerancia que demuestran nuestros prebostes. En Suiza votan que fuera minaretes – que también manda huevos con los suizos – porque pretenden preservar su cultura y aquí, nuestra cultura nos la pasamos por la ingle derecha… o izquierda.
Y eso, ¿qué importa? Más mierda al caos.

Adoctrinemos en el mensaje del egoísmo falso y desagradecido, en el follamigo, en el pagafantas y en el póntelo, pónselo, cómetelo… y en los Másters en Masturbación… ¡Fuera crucifijos! ¡Fuera amor, entrega, comprensión, empatía, cariño al prójimo! ¡Jesús, digooo, Manolo, qué horterada retrógrada! Porque claro, nuestra cultura es algo de lo que tenemos que avergonzarnos…solo hemos aportado 21 siglos de progreso…

¿Y lo siguiente, qué, modernos y vanguardistas progres? ¿Quemar iglesias y asaltar conventos a lo 36? Pa qué. Lástima de Transición.

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Written by ariovisto

3 diciembre 2009 a 9:45 am

Publicado en 1. Reflexiones

3 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,
    Esto me recuerda a aquella iniciativa de quitar el “Todo por la patria” de los cuarteles de la guardia civil. ¿No hay cosas más importantes que hacer en este país? En fin…
    Dos besos!!
    PD. “follamigo” 🙂

    saporima

    3 diciembre 2009 at 8:30 pm

  2. Es curioso que estos hijos de falangistas tengan esa obsesión con la iglesia. Si Freud levantara la cabeza haría un par de tesis doctorales con estos memos. Quizá están matando al padre o … a la madre, y a los demás nos pillan por en medio.

    dicybug

    3 diciembre 2009 at 9:15 pm

  3. Sí, lo de quitar los crucifijos es algo muy importante. Urgentísimo. Que no se puede dejar para otro día y merece todo el esfuerzo e inversión que se haga para ello. Me parece que, además, también se va a prohibir poner belenes en las escuelas, para que los alumnos no católicos no se sientan ofendidos.

    Yo no soy católico, y de hecho la Iglesia católica hace esfuerzos para ser un poco menos amiga mía cada día. Por otra parte, ver un instrumento de tortura colgado en la pared, o la imagen de un señor siendo torturado salvajemente hasta la muerte, tampoco me resulta agradable, pero por otra parte, todo esto de la erradicación de los crucifijos me parece que es sacar las cosas un poquito de quicio. Lo mismo que lo de impedir que las niñas vayan al colegio con su velo puesto, que tampoco me gusta, pero si ellas quieren ir así…

    Con lo fácil que es dejar que cada uno haga lo que quiera.

    variablex

    4 diciembre 2009 at 11:13 am


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