ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

“Vayamos por partes”, que diría Jack el Destripador

El tema de esa figura siniestra, embozada y más propia de novela gótica decimonónica ambientada en la neblinosa Rue Morgue, llamado “intermediario”, es un tema al que le tengo ganas desde que veo el precio al que se recoge el limón del suelo – porque el agricultor no tiene presupuesto para su recogida – y luego lo veo multiplicado por bastantes cientos por tanto – o por tonto – en las grandes y solidarias superficies que, encima, se jactan de que te ponen los “mejores precios”, bajándote diez céntimos por kilo: Gracias majestades…

Viene a colación con la especie de excusa esta que está poniendo el Gobierno de España – que debe ejercer en Francia o por ahí cerca – para malmeter en uno de los pocos sitios que le queda por malmeter: internet, la web, la red… el tinglado.

En el hipotético caso de que a mí se me ocurriera descargarme un bodrio de película española, aunque sólo fuera para hacerle un regalo a una cuñada que me cae mal, o en el menos hipotético caso de que yo descargara una canción de estos zejeros egoístas y aburguesados, tal vez, si en vez de hacerme comulgar con una rueda de molino que cuesta casi 30 euros, la piedrecita de molino costase diez, doce – no creo que valga más, sinceramente – y a esto devengaran la parte proporcional de mis impuestos derivados a subvencionarles, y sumáramos la parte de canon por CD o reproductor que se me birló alevosamente y per noctem, y la cosa se quedara en 10 €, tal vez no me supondría, decía, ningún peso moral ir gastarme el dinero.

Eso sin contar que, el hecho de que yo, por ejemplo, ponga un video de youtube, tampoco me sale gratis del todo, porque a cambio de ese, digamos, servicio totalmente libre, yo me someto a cierto y sibilino ataque publicitario, que me parece muy justo. Me imagino la cara de horror que se les habrá quedado a las empresas de publicidad en Internet cuando estos adalides de la libertad le estén buscando los tres pies al gato para controlar, que es para lo único que ha nacido la izquierda, hasta lo que uno dice, crea, inventa, opina o degusta: controlar para saber dónde andan las perras. Por otro lado, si tanto les aterra que Internet sirva de plataforma publicitaria para sus mierdecillas, ¿por qué no se persigue a quien las sube, no a quien las baja? ¡Ah, que les interesa…!

Es también curiosamente paradójico que sea precisamente esta suerte de defensores de la igualdad de oportunidades del obrero, del menesteroso, el que ataque furibundamente contra el mejor invento que se ha parido desde la penicilina para que todo el mundo – aunque también se nos cobra por eso – tenga acceso global, universal y libre a lo que quiera. Salvo que alguien entienda que la globalización sirva para exprimir globalmente a todo el mundo, que también. Me imagino la cara que se le habrá quedado, por ejemplo, a Telefónica-Movistar y sus tarifas planas (planas como doble fila de dientes de tiburón) y a todos esos móviles tan chulos y tan preparados para descargar, ver y oír a no sé cuántos migabaytis por segundo (pronto inventarán el móvil “microondas”, que calentará la leche.)

“No podemos conducir por ti”, ¿recordáis el lema? Parece voluntarista y paternalista, pero esconde una frustración. Porque este es el ideario de la izquierda, que esconde una segunda parte.. “¡lástima!”. Aznar les contestó desde FAES “Mirusté, es que yo no quiero que conduzcan por mí”. Y se le echaron encima. Pues efectivamente, ni quiero que conduzcan por mí, ni que fumen por mí, ni que piensen por mí, ni que decidan por mí continuamente sobre cuestiones éticas, ni morales. Porque si yo considero que es una estafa que me cobren lo que se cobra por un DVD o por un CD para llenarle los bolsillos a gente millonaria (mi-llo-na-ria, de millón) y a intermediarios que no pegan palo al agua mientras el país se desangra en el INEM, me parece una butade que por cosas por las que yo no saco ni un céntimo, haya amenaza, cánones y que verdaderos piratas que abordan el bolsillo del pobre consumidor anden llorando por las esquinas porque en vez de ganar cuatro mil al mes, ganen tres mil. En todo caso, me gustaría que mi Gobierno Despaña se calentara la cabeza para solucionar el problema a mi favor, que para eso le pago. ¿Y se si investiga donde está el dinero que se pierde por el camino? ¿Y si alguien ya de una vez le hinca el diente a los intermediarios? ¿Y si en vez de subvencionar a la Sociedad de Etcéteras, se subvenciona el precio del CD o del DVD? Lo que no se puede es obligar a un pobre muerto de hambre que se encuentra un bocadillo de jamón en la calle a ir preguntando casa por casa quién es el dueño, o, en su defecto, esperar que busque una piedra y coloque un billete de diez euros debajo de ella, para evitar que se lo lleve el viento – o lo que no es el viento – por si aparece el dueño.

Y luego es la derecha la dictadora fascista que te somete al pensamiento único. O son la misma mierda, que diría S.S. González, o es el mismo perro con distinto collar. Con la diferencia de que la derecha está sometida al peso de su propio blasón. La ventaja es que la derecha está sometida a la obligación de estar continuamente demostrando que es democrática, mientras que estos no: hasta las leyes más retrógradas, sectarias, fascistas y antitolerantes vienen cargadas de perfume a rosas y ninfas revoloteando. Mira, no hay mal que por bien no venga.

De momento, una vez más, Zepaté, sigue con su baile.

¡Un, dos, tres! Un pasito p’alante María; ¡un, dos, tres! Un pasito p’atrás.

Lo del suricato, que decía yo en otro post anterior.

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Written by ariovisto

4 diciembre 2009 a 9:50 am

5 comentarios

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  1. A mí me ofende que se diga que descargo películas o canciones españolas. ¿Me están llamando idiota? Yo, como no quiero insultar a nadie, doy por supuesto que nadie usa su ancho de banda con el cine español. Y mucho menos que gastan el espacio de disco duro almacenando esa basura, o que desperdician su tiempo y sus neuronas viendo esas películas.

    ¿No has leído que estos jetas se dedican a comprar entradas para sus películas para simular que tienen público y así llevarse nuestro dinero en forma de subvención? (http://www.libertaddigital.com/sociedad/la-manipulacion-de-las-taquillas-del-cine-espanol-1276377981/)

    Pero si hay películas de estos sociatas que realmente han recaudado 500 euros en un fin de semana. Y ahora nos cuentan que en realidad la gente se mata por ver estas películas, pero que en lugar de pagar se las bajan gratis de internet. Claro, claro… Si lo de menos son las milongas que nos cuentan: estos mi-llo-na-rios afectos al régimen sociata quieren seguir viviendo del dinero fácil, sin pegar un palo al agua. Y mientras Zapatitos Pagarrescates obtenga sus servicios políticos, ellos seguirán viviendo del cuento. ¡Qué gran guión para estos mafiosos!

    dicybug

    4 diciembre 2009 at 12:40 pm

  2. Prooooooofeeeeeeeeeeeeee, muy bueno tu post.

    Esto es vergonzoso… ¿Tú ves razonable que tenga más pena de cárcel una descarga de música de internet que la distribución de material pornográfico a niños?

    Demencial.

    Yo no me siento representada por este “desgobierno”. Como escritora, lo esencial para mí es que se me lea; el cómo y el dónde me importan una mierda. Ser más rica pero menos leída no tiene “ni chicha ni limoná” para mí.

    Más apoyo a la cultura libre y menos gilipolleces… Aunque con estos ministros no se pueden pedir peras al olmo.

    ¡Gracias por tu comentario en mi blog! 😀

    MIL KISS, MY DEAR PROFE.

    Puri

    4 diciembre 2009 at 1:07 pm

  3. Hola Ariovisto,

    He estado ojeando el manifiesto que ha redactado un grupo de periodistas en defensa de los derechos fundamentales en internet. Me ha gustado especialmente el punto 7:

    “Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.”

    Dos besos!!

    saporima

    4 diciembre 2009 at 6:12 pm

  4. “I dreamed a dream” – Susan Boyle

    ¡Qué bonita!

    Tiene una voz preciosa.

    ¿Sabes qué me ha ocurrido? Al escuchar la canción me sonaba mucho. Mmmmm… ¿De qué? Pensaba. Y al final cuando estaba leyendo la biografía de Susan Boyle he averiguado por qué me sonaba tanto. ¡El musical Los Miserables! Hace unos años estuve en Londres con mi marido y unos amigos y estos amigos estaban muy interesados en ir al musical, así que fuimos. Yo no fui capaz de enterarme del argumento de la historia (¡en inglés!). Así que ahora me ha encantado pulsar en el enlace al musical desde la biografía de Boyle y leer el argumento. Internet es un auténtico milagro.

    Preciosa canción y preciosa voz. 🙂

    Dos besos!!

    saporima

    5 diciembre 2009 at 3:59 pm

  5. Hola Ariovisto,
    Aún me estoy riendo!
    ¿Tu barrio no es así?
    🙂 🙂 🙂
    Dos besos!!

    saporima

    5 diciembre 2009 at 9:44 pm


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