ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Expendedores de temarios

Yo no sé en el resto de España – y a este paso conseguirán que ni me importe -, pero alguien debería tomar cartas en el asunto. Hablar de este tema es sentirse Juan Bautista desgañitándose ante un concurrido aforo de víboras y alacranes (y sepulcros blanqueados llenos de grafittis multicolores) en mitad de un desierto convertido en un “cono de ignorancia”.

Mientras nuestros arquitectos educativos andan liados con el andamiaje – hecho con palillos –que palie o disimule el palmario fracaso escolar con medidas como aumentar la edad obligatoria, suprimir los exámenes de septiembre, bajar los niveles al nivel de Siberia – bajo cero – y otras lindezas propias de mentes desahogadas y muy, pero que muy confusas, advierto una curiosa disposición de los trimestres educativos. El pasado día 5 de Diciembre, la 1º evaluación de nuestros genios bachilleres tocaba a su fin. Esto me obliga a hacer la siguiente lectura: las clases empezaron más o menos a primeros de octubre. Mientras nuestros genios llegaban, se reencontraban, se abrazaban, se intercambiaban messengers, tuentis y feisbus, se contaban sus aventuras y triunfos amorosos en el verano, se enseñaban las fotos de los móviles y le quitaban los plásticos a los libros, se hacía 15 de Octubre. Si se tiene la suerte de tener la plantilla completa del profesorado, otra cosa harto improbable, estos empiezan el calentamiento y el típico rollo, pongamos que se hace 20 de Octubre; si quitamos los fines de semana y el puente del 12, el coñazo de Halloween, y somos conscientes de que tras la merma de horario de las asignaturas antaño llamadas “fuertes” en pro de asignaturas muy edificantes y tonificantes llamadas, digamos, “de enredo”, resulta patético ver las horas que se disponen realmente para enseñar a la gente a hacer comentarios de texto, a coger ritmo en química, a tutear a Gauss, o a pillar siquiera una papa de los presocráticos y el resto de la alineación del Panatinaikos. La primera evaluación ha demostrado que en esta milonga de Jauja mantenida por el zapaterismo y consentida por el rajoyismo, hay otra cosa sostenible: el fracaso escolar.

Pero la barbaridad no se queda aquí, puesto que se tiene prevista la finalización de la 2º evaluación para ¡finales de febrero! Los genios intentarán aprobar todavía con el trozo de roscón de reyes en el galillo, quitando carnavales, semanas blancas y otras cojonudeces para que los asfixiados profesores no se agobien… de ¿tanta faena? Esta mañana mi hijo, adolescente de cuerno afilado, ha decidido no asistir a la primera hora – la de las ocho de la mañana-, porque ya le habían puesto las notas y no se tenía visos de empezar a dar nada nuevo. Calentar las sábanas como opción… Me he quedado sin argumentos.

No es de extrañar que los suspensos crezcan (no hay más que ver los suspensos en bachiller por clase en asignaturas clave, en una proporción de 25 de 30), por un lado, porque no hay tiempo material para que los chavales – cada vez más inmersos en el festivalismo educativo – asimilen conceptos, prácticas y otras cosas que se suponen necesarias, por otro, porque la sensación de esfuerzo, planificación, estudio y estrategia se diluye en tiempos de ocio y empolladas brutales para cubrir expediente, y, por último, porque esto es un rompe-piernas (utilizando el símil ciclista) que aumenta la apatía descarnada, el desinterés y la mercantilización de la educación, abocada a conseguir el 5 y poco más. Personalmente pienso que ya estamos notando en nuestras carnes las carencias de enseñanzas humanísiticas – de letras – de una manera mucho más alarmante de lo que parece a simple vista: demasiado adicto a la calculadora.

El colmo del paripé llega cuando deviene la última evaluación, donde milagrosamente los otrora burros se convierten, cual ave fénix, en sabios inducidos que aprueban bastantes más de las esperadas (o desesperadas) porque, evidentemente, a ver quién es el guapo que presenta una tarjeta con un 85 % de suspensos para verano o para selectividad con el riesgo de repetidores que eso conlleva para el siguiente maltrecho curso. (Nunca apelando a la vergüenza propia de haber sido incapaz de que te aprueben más de cinco tíos tu asignatura, por gandul… o sí…)

“Sueldo de ministro y vacaciones de maestro” que dice el refrán. Como – ya lo he dicho en más de una ocasión – la pamplina esa de que “las generalizaciones son odiosas” es la excusa del conformista y del mediocre, y habida cuenta de que el alumno, adocenado y envuelto en el metacrilato de esta sociedad de espaldas al esfuerzo y al sentido común, no va a estar por la labor de denunciar esta estafa, este carísimo timo, vendría siendo hora de que se dejaran de loas a la aurora y se le metiera un poco bastante más de caña al profesional docente, exigiéndole al milímetro su profesionalidad y no dándole el cheque en blanco de un libertinaje de cátedra que acaba incluso por abotargar al más pintado y pintiparado catón, que al fin y a la postre cobrar, va a cobrar por muchas crisis que vengan. Ahora, revestidos de “autoridad oficial” – que en manos de un profesor bueno me parece perfecto, pero en manos de un mal profesor me parece lo mismo que un tonto con una tiza o un mono con una pistola – pueden seguir con sus experimentos educativos y eternas adaptaciones al entorno educativo, jugando a semidiós o a juez supremo. Olvidando que le pagan tan sólo para una cosa: que el que tienes en frente se entere de algo, te entienda, supere unos mínimos y apruebe… enseñar. Sí, coño, enseñar… ¡así de fácil!

Un poquito de por favor en esta tierra de inmortales…

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Written by ariovisto

11 diciembre 2009 a 9:49 am

Publicado en 1. Reflexiones

9 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,

    Creo que en el fondo da un poco igual qué cosas concretas aprendan los chavales en clase, siempre que lo que estén haciendo contribuya a conseguir que sus cabezas sepan pensar. Y está claro que eso no se logra con asignaturas “de enredo”. Hacen falta las otras. Las de letras y las de ciencias. Todas.

    Claro que hay que exigir a los profesores que den lo mejor de sí mismos. No podemos permitirnos el lujo de desperdiciar el potencial que se encierra en su esfuerzo, su entrega y su pasión. Todos salen ganando con una actitud comprometida: los chavales y ellos. Sentirnos orgullosos de un trabajo bien hecho nos eleva un paso hacia el cielo.

    Pero, también, que nuestros genios no se olviden de disfrutar al máximo. Estos años, como todos los demás, no volverán.

    Dos besos!!

    PD. Lo has contado con mucha gracia. Un placer como siempre. 🙂

    saporima

    11 diciembre 2009 at 8:14 pm

  2. Y eso sin contar con los padres que permiten que sus hijos no vayan a clase porque en la cama se está más calentito… :mrgreen: (¿Ha ido o no ha ido?)

    Conceptos básicos:
    1) Si todos los alumnos aprueban, aunque no aprendan nada, no hay fracaso escolar
    2) El profesor/a es el responsable del fracaso escolar
    3) Lo importante es que el niño no se traumatice
    4) Los suspensos son traumáticos

    Cuando todos los preceptos anteriores se aplican en un sistema educativo, el siguiente paso es acabar con la enseñanza privada, pues de otro modo la gente con más recursos huirá de la enseñanza pública como de la peste, quedando la buena educación reservada para los más adinerados. Es lo que dice Federico: no hay nada peor para la gente humilde que el sistema educativo sociata, porque les condena a tener peor formación que nadie. Si existiera el socialista coherente, éste apostaría por una educación basada en el trabajo, la disciplina y el esfuerzo.

    Andalucía es el claro ejemplo de cómo son las cosas: una formación pésima que los socialistas corrigen aprobando by-the-face a los alumnos para que las cifras del “fracaso escolar” no sean tan escandalosas. Es el mismo sistema que llevan años aplicando en economía o en las cifras del paro: para mejorar la situación cambian la forma de calcular los parámetros.

    “La democracia es la dictadura de la estupidez”

    dicybug

    11 diciembre 2009 at 8:22 pm

  3. Hola Ariovisto,
    1. “Amarantine” – Enya
    Preciosa preciosa.
    2. Gracias por la nieve!! Me gusta!!! 🙂
    3. Gracias por la canción. Perfecta para la nieve. 🙂
    Buenos días!!
    Dos besos!!

    saporima

    12 diciembre 2009 at 11:37 am

  4. Prooooooooooooofeeeeeeeeeeeeee…

    ¡¡Gracias por tu comentario en mi blog!! Luego lo respondo y luego te leo a ti, que me llaman a comerrrrrrrrrrr,

    Besos,

    Puri

    12 diciembre 2009 at 1:54 pm

  5. Hola Ariovisto,
    Si en vez de leerlo escuchas cómo suena cantado pillas una depresión de caballo. ¡Qué horror de romance! No me explico cómo pude someter a mi pobre hermana a semejante tortura!! 🙂
    Gracias por tu visita! 🙂
    Dos besos!!

    saporima

    12 diciembre 2009 at 7:18 pm

  6. Pues sí, aquí andamos parecido. EL problema originario no son, en mi opinión, los alumnos (auqnue éstos se dejan llevar) sino la progrería rampante que ha establecido mil teorías absurdas que abarcan desde la de “no forzar” al estudiante hasta la de no suspender a muchos, no vaya a ser que se traumaticen los pobrecitos.

    Y, mientras tanto, los informes Pisa anunciando la cruda realidad. Dentro de poco el nivel académico de Basutolandía será mayor que el nuestro pero, eso sí, nosotros somos muy modernos y muy guays.

    Una nación con este tipo de enseñanza es una hecatombe a medio plazo.

    Abrazos.

    Chinito

    12 diciembre 2009 at 8:08 pm

  7. Proooooooooooooofeeeeeeeeeeeeee, ¡te leo mañana, sorry!!

    Ya te cuento…

    BESOS,

    Puri

    12 diciembre 2009 at 10:23 pm

  8. Prooooooooooofeeeeeeeeeeeeeeee, absolutamente de acuerdo contigo y también con nuestros amigos.

    Con este sistema educativo, apaga y vámonos.

    BESAZOS.

    Puri

    14 diciembre 2009 at 8:57 pm

  9. Totalmente de acuerdo con todo lo que has dicho. Especialmente con la parte de que los argumentos de tu hijo son irrebatibles. El sistema educativo falla por todas partes: alumnos, padres, programas, y… tambien profesores.

    Lo malo es que los profesores que se preocupan por su trabajo pronto son carne de cañon de depresiones, acoso, palizas de los padres, etc… Asi que me temo que te espera un futuro poco agradable. ¡¡¡Aguanta, que hacen falta mas profes como tu!!!

    P.D. La falta de tildes en el texto se deben a que se me ha desconfigurado el teclado.

    variablex

    15 diciembre 2009 at 4:15 pm


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