ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Imprudencias

¿Os imagináis un mundo sin imprudencias? En un mundo sin imprudencias, la felicidad sería algo tan palpable como indiferente al resto de los mortales. En un sitio donde todo el mundo fuera prudente, apenas pasaría nada. Todo el mundo, como autómatas preparados para vivir, pulularíamos por aceras y calzadas con una exquisitez de videojuego. Sería algo prácticamente idílico, paradisíaco, perfecto. Nadie cometería imprudencias.

En un mundo sin imprudencias no tendría sentido el concepto de seguro a todo riesgo, ni seguro por daños a terceros, lo semáforos serían una quimera, y apenas tendría sentido ni el código civil, ni el código penal. Un mundo sin imprudencias sería ideal para estados de crisis económicas, pues se ahorrarían millones en sanidad, no existirían los accidentes laborales, ni los domésticos, ni los de tráfico…. ¡La Guardia Civil de Tráfico dedicada a labores humanitarias!¡Qué pasada!

En un mundo sin imprudencias también se ahorraría muchísimo dinero en soportar a un concejal de seguridad ciudadana, pues nunca pasaría nada. Es más, no sé yo si la figura del alcalde tendría sentido. Incluso si este alcalde fuera un imprudente, no pasaría nada, porque el resto de sus conciudadanos sería prudente. Buff… Ni siquiera haría falta policía municipal, ¿para qué? Todo el mundo sabría lo que tiene que hacer. No perderían su valioso y prudente tiempo hostigando a mendigos que duermen en cajeros, cogiendo a chavalines incautos sin casco en sus motos, ni haciendo soplar a medio país por un tubito, ni vigilando botellones, ni exigiendo papelotes de sanidad e higiene a restaurantes chinos, ni poniendo vallas de seguridad ante cualquier fiesta del pueblo. ¿Y si pasa algo? ¿Y si algún anciano resbala y se cae? ¿Y si alguien sufre una lipotimia? ¿Y si alguien cruza la calle mientras pasa el santo? No haría falta: seríamos prudentes. No habría explosiones de gas, ni incendios en discotecas, ni ahogamientos de niños en piscinas. Seríamos la leche de prudentes…

No harían falta muchas cosas. No harían falta los pasos de cebra, ni los registros de sanidad, ni los seguros obligatorios en viajes, colegios, excursiones; no haría falta que se pusiera límite de pasajeros ni en los aviones, ni en los barcos, ni en los trenes de cercanías… No haría falta que el conductor de un tren de cercanías supiera que se tiene que cruzar con un tren que viene a 140 km/h, ni advertirlo de alguna manera… ni que hubiera jefe de estación en las estaciones, ni cerrar pasos elevados, ni poner tornos en pasos subterráneos, ni siquiera que un sudamericano sepa que existen trenes distintos a las tartanas de su países…

Todo el mundo sabría lo que tiene que hacer. ¡Qué gustazo! ¡Qué placer!

Evidentemente, si no hubiera imprudencias no habría pasado el desastre de Castelldefels..

¿Cuántos de nosotros no hemos oído alguna vez.. ¡Chica, déjalo, si no pasa nada!? Y es que los desastres pasan precisamente por eso, porque no se esperan. Nadie va a un desastre sabiéndolo. La gran culpa siempre es del imprudente, eso está claro, pero las pequeñas culpas son las que deben velar por las grandes. Tal vez no seamos tan prudentes como deberíamos, cierto. Tal vez por eso se inventó la previsión, tal vez la lucecita del sentido común a veces es más prudente que el sinsentido y nos dice: “Antoni, envieu una patrulla per si de cas, que no em fio.”

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Written by ariovisto

26 junio 2010 a 8:59 am

Publicado en 1. Reflexiones

11 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,
    Qué situación más triste!! Para las familias, para el conductor…
    Algo que se hace muchísimas veces cada día en muchas estaciones, seguro, y casi nunca ocurre nada… hasta que un día la gente se vuelve un poco más imprudente porque se deja arrastrar por la alegría, se deja llevar, sigue a los suyos, no lo piensa mucho, mira a un lado, al otro, no ve nada, no piensa en que pueda llegar justo en ese momento un tren muy rápido que no va a detenerse en esa estación y no está frenando… Su cabeza está en otra cosa. Ríen, disfrutan del momento…
    ¡¡Qué mala suerte!!
    Supongo que los demás nos volvemos más prudentes cuando ocurren estas cosas y accidentes que podrían haber ocurrido ya no ocurrirán después de éste.
    Qué pena!!
    Dos besos!!!

    saporima

    26 junio 2010 at 12:41 pm

  2. Hola Ariovisto,
    Amaral – “El Universo sobre mí”
    Me ha gustado mucho. Me gusta cómo canta. Mucho.
    Dos besos!!! 🙂

    saporima

    26 junio 2010 at 12:49 pm

  3. Horrible lo que tiene que estar pasando el pobre maquinista del tren…sin comerlo ni beberlo atropella a un puñado de imprudentes para, encima, escuchar cómo las familias de estos imprudentes lo llaman asesino. ¿Asesino? hacía su trabajo y estoy casi segura de que debe ser complicadísimo parar un tren a toda velocidad.
    Una pena lo de los muertos, y mi más sentido pésame para las familias, pero 10 minutos más de trayecto a pie y cruzar por el lugar adecuado y seguirían vivos. El maquinista no es un asesino, los atropellados sí unos imprudentes que, además de destrozarse sus propias vidas, han destrozado la de un pobre trabajador que sólo cumplía con su deber.
    Un besote anaranjado desde el calor sevillano. 😀

    altisidora

    27 junio 2010 at 2:53 pm

  4. Hola Ariovisto,
    Knaan – “Waving Flag”
    Es bonito ver a tanta gente bailando al unísono.
    Suena bien. Alegre. El “Oh oh oh oh oh…” me gusta. 🙂
    Dos besos!!

    saporima

    27 junio 2010 at 6:35 pm

  5. Te sorprendería lo muy imprudente que es la gente de aquí. A veces pienso que sus vidas no les importan un carajo… otras veces pienso que están mal de la cabeza… otras veces acaban contagiándome la imprudencia y les imito.

    Mi experiencia me dice que un poco más de imprudencia sería buena para los españoles, porque la obsesión por la seguridad nos está ahogando. Pero tampoco tanta imprudencia como hay aquí, muchas veces, además, imprudencia gratuita. Por no caminar unos metros más, pasas por donde no debes y te matas…

    variablex

    28 junio 2010 at 4:39 am

  6. Hola Ariovisto,
    James Morrison – “Nothing ever hurt like you”
    ¡¡Mira que he dado vueltas a esta canción!!
    Supongo que me gusta. Pero… No sé… No es perfecta. 🙂 🙂 🙂
    Dos besos!!!

    saporima

    29 junio 2010 at 5:15 pm

  7. Demasiada pena para una falta tan leve. Diría que al menos es una imprudencia en la que solo te juegas tu vida, pero pensando en el desafortunado conductor del tren, no es cierto que sea así. Y si como leo en los comentarios, encima las familias no saben aceptar que son víctimas de su propia imprudencia y arremeten contra la única víctima que no ha hecho nada para serlo, el conductor, pues entonces poca simpatía siento hacia ellos.
    Lamento las muertes y compadezco a las familias, pero no hay derecho a que destrocen la vida de nadie tan injustamente.

    dicybug

    30 junio 2010 at 3:10 pm

  8. Tus gustos musicales necesitan terapia de shock. ¿Conoces la “ducha vikinga”? Pues puedes ir empezando por ahí.

    Aunque si no sé lo de Marisol tiene cura.

    dicybug

    1 julio 2010 at 11:01 am

  9. ¡Qué guapa Marisol!

    Ya te contaré lo de la ducha VIKINGA… ¡éramos jóvenes!

    dicybug

    1 julio 2010 at 5:36 pm

  10. Hola Ariovisto,
    BON JOVI – “It’s my life”
    Una canción preciosa. 🙂
    Buenas noches!!
    Dos besos!!!

    saporima

    2 julio 2010 at 12:20 am

  11. Te veo muy puesto en el tema F1…

    Hay que reconocer que no es un deporte, sino un espectáculo manejado y mangoneado por ingleses sin escrúpulos. Ésa es la realidad. Creo que al amparo de la FIA es imposible que la cosa cambie. Deberían ser las escuderías importantes las que montasen su propio campeonato.

    dicybug

    3 julio 2010 at 5:03 pm


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