ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Deportivamente correcto

Alberto Contador

El ciclismo es uno de los deportes que desde siempre me han gustado. Es lo más parecido a “alpinismo en directo” que uno puede contemplar. Y si nos ponemos a analizar sus principios de compañerismo, sacrificio, superación, gesta e incluso épica, entonces tal vez uno lo propondría como modelo para muchas de las facetas de nuestra vida. El ciclismo en España ha sido siempre un deporte admirado, que ha movido a la gente y que ha sembrado de páginas gloriosas y de hechos asombrosos la siestas españolas del verano. Desde Bahamontes (El águila de Toledo)hubo que esperar a Perico Delgado…varios lustros, lustrísimos, para que la fuerza española también se viera reflejada encima del caballo mecánico. Alvaro Pino, Eduardo Chozas, Lejarreta, y claro el mismísimo Induráin cuyas ruedas eran las de un tanque apisonando el asfalto a golpe de pulsómetro parado… hasta Alejandro Valverde – casi primo mío – y hoy ya Sastre y Contador.

Pero a nadie le pasa por alto que el ciclismo se lo están cargando y lo están convirtiendo en una pendiente del doce por ciento. Con el follón del dopping – en cuya polémica no pienso meterme porque no tengo muy claro donde están los límites del progreso y lo ilegal, convirtiendo a deportistas cincuenta veces más sanos que cualquier españolito medio, en poco menos que narcotraficantes porque consigan tener la sangre como una botella de casera – a los escarceos propagandísticos movidos por intereses extraños. La Vuelta a España ha sido desbancada sorprendentemente del interés de los propios españoles, primero al desplazarla a un mes como septiembre: lejos quedan las subidas a los Lagos de Enol, cargadas de emoción, marketing turístico y belleza plástica. Y segundo, porque en ese afán de ser más papistas que el papa, todo ciclista es culpable hasta que no se demuestre lo contrario.

Sólo quedaba “Le Tour” que sigue siendo espectacular… pero menos después de los acontecimientos que ha protagonizado Alberto Contador al que quitarle méritos sería como convencer al agua de que no moja. Pero hay cosas que no suenan bien. Lo que nos faltaba en este mundo de memos felices y bobos solemnes, fofo, descolorido, insensible y cada vez más vacío es que se instaurara la frase “lo deportivamente correcto”. En un deporte en el que los participantes tienen que mear en marcha – literalmente – para no perder comba… y si les da cagalera están perdidos – al margen de ponerse perdidos – no tiene sentido disculparse porque uno “ataca” cuando al contrincante se le sale la cadena y tiene que pararse. El propio Bernard Hinault decía que si al bueno de Andy Schleck se le salió la cadena de la bicicleta, lo que tiene que hacer para la próxima es aprender a cambiar de marcha… Así que de ahí a tener que salir Contador y pedirle perdón en público por no haberle “esperado”… median dos Alpes D’Huez, sin querer entrar en el topicazo de lo que hubiera pasado si la cadena se le hubiera salido al español…

¿Se imaginan a Hamilton esperando a Alonso porque ha pinchado a la salida del pit? ¿O a Masa “bajando la ventanilla” para disculparse ante Schumacher porque lo adelantó gracias a que le entorpecía un “lento”? ¿O a Reyes esperando a Fermín Cacho porque se le desabrochó la cordonera en la última curva del ochocientos? ¿O al bueno de Jackie Chang-Nigel de Jon pidiéndole perdón por el high kick a Xavi Alonso en la final del mundial…? ¿lo hizo? ¿O Iniesta disculpándose…?

El colmo – al menos a mí me parece el colmo – es lo ocurrido ayer en la ascensión al mítico Col de Tourmalet. No sé cuantos kilómetros cuesta arriba, entre la niebla, de un esfuerzo tremendo, frío, agua, cansancio… no sólo personal sino de todo el equipo, para convertir la gesta en una breva desinflada al no disputar la victoria, según algunos comentaristas, por el incidente de la cadena del día anterior… ¿No salió a ganar este chico?

Posiblemente el pelotón, la serpiente multicolor, sea el último reducto de gente lo más parecido a cartujos, templarios, eremitas y cabezas medievales que queda en este mundo, pero sí el ciclismo va a convertirse en un libro de buenas acciones propias de los boy scouts, se tendrá que cambiar el término “competición” por el de “excursión de colegas” y andar pendiente del “hermano” en esa especie de búsqueda de la armonía, tal vez debido a la cercanía con las cumbres y los cielos. Por eso, cuando Contador se acercó a Carlos Sastre – el hermano díscolo -en plena ascensión y le comunicó que había habido una caída tumultuosa metros más atrás y que pensaba parar, Sastre le respondió que hiciera lo que quisiera, pero que él seguía para adelante, porque un compañero se estaba dejando las pelotas en el sillín unos metros más adelante. Y no os creáis, que, lo mismo, al que le corren hormigas por los pies es al bueno de Carlos Sastre, y también tiene que salir a disculparse.

Yo no sé si fue por la falta de oxígeno o por la sobra de orgullo, pero no me gustaron esos gestos de diosecillo encumbrado del chico éste. Ojalá gane el Tour, que lo va a ganar, y le sirva para pensar fríamente que el deporte no es el catecismo, sino algo inventado para ser el primero, indefectiblemente el primero y que las lecciones de moralina se arreglan mejor con unas cervezas en la temporada de vacaciones y en vez de pensar en su ego bondadoso, podía haber pensado en los miles de españoles que pensaban, empujaban y soñaban con que un español ganase en el Tourmalet en su primer centenario… a este paso primero y último.

Esperemos que alguien saque de esta pájara al ciclismo… y que no se contagie de este cínico e hipócrita buenismo que nos atonta.Porque la bondad en el ciclismo se demuestra siendo ganador, apabullando al rival y dejándolo atrás admirándote el “cullote”.

Es curioso que la Historia acabe por juzgar nuestra era como el “Siglo de los Buenos…pero tontos”. Ganó Schleck, no Contador… pero Contador fue muy bueno. Téngalo en cuenta la Santa Madre Iglesia.

Éste sí era bueno…



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Written by ariovisto

23 julio 2010 a 9:09 am

Publicado en 1. Reflexiones

2 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,

    “No tiene sentido disculparse porque uno “ataca” cuando al contrincante se le sale la cadena y tiene que pararse”
    Totalmente de acuerdo. Comete un error que pasa factura. Normal.

    Me alegra saber que es muy probable que un español gane el Tour de Francia. ¡Estamos que nos salimos! Aunque debe ser verdad que la afición al ciclismo está un poco de capa caída. Recuerdo haber vivido un tanto de lejos pero con emoción las aventuras de Induráin, pero ahora nada de nada. Por no saber no sabía ni de la existencia del pobre Alberto Contador. Glups!! 🙂

    Dos besos!!!

    saporima

    24 julio 2010 at 12:22 am

  2. Los periodistas cada día son más tontos. Yo creo que les echan algo en el agua, porque esto no es normal (bueno, ya sabes que soy antiperiodistas).

    Ahora si a un atleta le da un tirón muscular mientras corre los 100m lisos, todos los demás se pararán a esperarle y no reanudarán la carrera hasta que esté bien.

    Uy, de repente me viene a la mente la imagen del pobre Carlos Sainz, con el coche parado a unos metros de la meta, y el copiloto “arranca Carlos”. ¡Que desconsiderados fueron los otros pilotos! En lugar de quedarse detenidos haciendo cola detrás del español, a ver si llegaba aunque fuera empujando, continuaron con la carrera sin importarles lo más mínimo los problemas mecánicos de su contrincante (o tal vez incluso celebrándolos).

    Que poca deportividad.

    variablex

    25 julio 2010 at 6:59 am


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