ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Ataque de cuernos…

Hacía tiempo que no veía en un telediario a españoles reclamando libertad en las calles.

A mí los toros me la bufan, me la portagayolan y me la veroniquean. De esto ya opiné hace unos meses en mi post Media Rebolera. Prefiero ser demagógico y decir que me importan más los parados que los toros, con los que no comparto nada… espero… (de ambos). Ejerzo mi sana libertad de no ver ese espectáculo porque no me da la gana de verlo. No necesito que me lo sople un parlament galáctico a imitación de Camelot.

Hacía tiempo que no asistía a un periodo de prohibiciones tan sistemático, tan agobiante y tan astifino. Conculcando cosas personales, íntimas, del gusto, la pasión, la cultura o la afición de cada uno. Siguiendo los mismos parámetros de injusticia y dudoso comportamiento democrático, mañana podrían prohibirse tantas cosas: el castellano, por ejemplo, la bandera española, las jotas aragonesas, la tortilla de patatas, las siestas, multar a Iniesta, expatriar a Nadal, el pacharán, el pescaíto, el fandango, el chotis, la semana santa, – están en ello, no te rías – la nacionalidad española…

No se me confundan que aquí a nadie le importan los toros. En absoluto. No me creo que gente que se esfuerza por entender el terrorismo independentista de conflicto inventado, tenga algún sentimiento por los toros. Sería aberrante sentir preferencia por un toro antes que por un guardia civil, ¿no?

Se trata de tocarle los huevos al toro de Osborne, ese que ponen en las lomas y que también molesta y también es susceptible de ser prohibido.

El efecto subyugante y adormecedor de faquir de ver la bandera española ondear con tanta libertad estos días ha oprimido la próstata de estos vividores-lapa de la administración española, y en un ataque de cuernos, han sabido escenificar – con la ayuda inestimable de los mariachis de la prensa y televisión españolas,- la charlotada de que Catalonia prohíbe ese nefando uso prehistórico de asanderear a un verraco. No sé cuántos medios de comunicación acreditados –hasta la BBC y la ABC (espero que también la Fox y el Sunday Mirror) para, poniendo cara de solidarios con estos altruistas protectores de animales, parpadear incrédulos ante el desmoronamiento de la idiosincrasia de un país.

Se trata de una huevada más de niño potroso con pataleta al que se le da un regaliz para que deje de suspirar mohíno por su dichoso estatuto. “Venga, quita los toros y no llores más, nene” Sin contar ni con los puestos de trabajo, ni con los sentimientos de la gente.

No hay leyes más rápidas en este país que las injustas. Cuando se trata de gilipolleces, los diputados curran a la japonesa. Para otras cosas.. “Vuelva, usted mañana” que decía el Fígaro.

En Catalonia hay españoles a los que les gustan los toros. Que se jodan. La democracia es eso. Jódete, sonríe y da gracias de que estás en una democracia.

Y todo porque el toro sufre. ¡Ay, señor! ¡Qué piadosos, coño!

Con lo fácil que es decir ¿Hay toros? Sí. Pues no voy. Tan sencillo como decir: “no me apetece”

Decía Jean Jacques Rousseau la siguiente frase “Nunca he creído que la libertad del hombre consista en hacer lo que quiere, sino en no hacer nunca lo que no quiere”

Bueno, pues a la mierda Rousseau. ¿Qué sabrá éste? A pasar por el aro.

Lo mismo es una medida para evitar la crisis… ¿Qué crisis? A partir de ahora el rabo de toro que lo hagan de tofu. Total.

40 años pa un lao y ahora 40 pa otro… no tenemos arreglo.


Anuncios

Written by ariovisto

28 julio 2010 a 9:45 pm

Publicado en 1. Reflexiones

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Hola Ariovisto,
    El alto contenido político de la decisión hace que desee que se consiga lo que he leído que iban a intentar: “declarar la fiesta de los toros de interés cultural general, para que sea protegida en el conjunto de España y no pueda ser prohibida por una comunidad autónoma”. Estaría genial.
    Dos besos!!!

    saporima

    29 julio 2010 at 12:02 am

  2. Muy buenas:

    Ya sabes que yo soy de los que sí les parece mal que se torture a los toros sin ningún fin a parte de hacerse millonario divirtiendo a un nutrido grupo de personas que creen que marear a un animal drogado, confundido y con los cuernos limados (todo esto para que no pueda hacer mucho daño al torero), para luego desangrarlo y finalmente matarlo.

    Estaría a favor de los toros al estilo portugués, donde no se les banderillea ni mata. También me parece que la cria de toros de lidia para consumo de carne puede ser un negocio suficientemente lucrativo como para justificar la crianza de los toros.

    Hemmingway era un mentiroso. Nunca corrió en un encierro, pero escribió como si lo hubiese hecho. En realidad, veía los encierros desde un balcón muy bien situado. Los ingleses seguiría llendo a Pamplona a emborracharse aunque no hubiesen encierros, de hecho los encierros les importan un carajo.

    Sí, es cierto que esto ha sido una maniobra política, pero a veces con buenas intenciones se consiguen cosas malas, y otras veces con malas intenciones se consiguen cosas buenas, (sobretodo para el toro). Aunque tú no vayas a ver los toros, al animal lo van a joder igual.

    variablex

    29 julio 2010 at 6:38 am


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: