ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Era rusa y se llamaba “Laika”

Vengo observando últimamente con qué idiotez e inutilidad se ha reabierto – la verdad es que se reabre más que la persiana de un bar de barrio- una extraña veda contra la Iglesia Católica. Defender a la Iglesia Católica te puede sobrevenir por dos motivos: porque seas un fervoroso católico – no es mi caso, que llevo unos años ejerciendo de ateo inducido – o porque le tocas los huevos a la progresía laika (como la perra rusa que mandaron al espacio) que ejerce de machungona y abusona metiéndose con quien sabe que o no se puede defender, o no sabe cómo, o no le interesa ni le importa que lo hagan. Meterse con la Iglesia Católica es como pegarle a alguien y luego decir que llevas gafas, para que no te devuelva el sopapo.

Ratzinger, desde luego, da el perfil de muchas cosas menos de Papa. Sería un gran secundario en “El exorcista” o en “Drácula” o en “Psicosis”. No tiene, digamos, esa carita de pan de leche que tenía Wojtila, de tito bueno que da aguinaldos y monedas bajo manga a los sobrinos. Torva faz, mirada de mochuelo y boca un tanto arácnida. Sin embargo, Ratzinger se ha plantado en los dominios de Enrique VIII y ha tocado a las puertas del Arzobispo de Canterbury sin ningún tipo de complejo aflautado, tan al uso en nuestros tiempos. Gran Bretaña también forma parte del “ecumene” y se merece una visita papal tanto como Mogadiscio o Sri Lanka. Y además, se mete en el ojo del huracán de la pederastia en su estado puro, sabiendo que le lloverían críticas y abucheos. Podía no haber ido. Podía haberse quedado en Castelgandolfo dándole de comer a las palomas, repasando volúmenes incunables o viendo ejercitar a la Guardia Suiza. Está de moda eso de no ir a sitios donde sabes que te van a abuchear, costumbre ligeramente democrática ejercida por nuestro simpar ZPaso (de ir, que me pitan)

Antes de despegar hacia su particular Rodiezminster o en el avión, no lo sé muy bien, Benedicto XVI ha hecho honor a su nombre romano (“bien dicho”) y en unas declaraciones ha pedido perdón por los escándalos de los delincuentes de alzacuellos, ha reconocido que la Iglesia no ha estado fina, que debería haber estado más alerta; que es consciente de que poco puede servir ante el dolor desgarrador de las familias que han sufrido esta barbaridad el hecho de reconocer los errores de ciertos humanoides con sotana. Ha pedido perdón. Se ha disculpado. Se disculpó por sus múltiples negligencias anteriores en la Historia. También lo hizo Juan Pablo II. Pide perdón. Es la religión del perdón, no de la venganza, el rencor y el odio. Otra cosa no sé, pero los católicos deben estar al menos orgullosos de coherencia, aunque fuese equivocada. Ahora bien, podemos cambiar las tornas y erigirnos en Torquemadas inquisitoriales y quemar atados a postes a toda esta gentucilla de pederastas, aunque se lo mereciesen, aunque la Justicia esté en ello, pues automáticamente estos dejan de ser curas, para ser simples delincuentes. Seguro que alguno citado arriba no tendría dudas en quemarlos vivos.

Al menos pide perdón. ¡Qué menos! ¿Verdad? También podría no hacerlo, y dejar las culpas en Castelgandolfo dándole de comer a las palomas. ¿Habéis visto alguna vez a un político reconocer en público equivocaciones, errores, metidas de pata, etc? Por ejemplo, ZPaso (de reconocer que hay crisis) podría salir en público y reconocer que su Gobierno no estuvo fino, ni demasiado alerta en prever o en adelantarse a la llegada de la crisis, entonar un mea culpa por su cabezonería en no paliar la desastrosa política banquero-financiera, rasgarse las vestiduras por incumplir cien veces cien sus principios de bienestar social, subida de pensiones, bajadas de impuestos… pedir meras disculpas por sus infinitas mentiras piadosas a la masa democrática. Ni lo espero, ni lo creo. Como tampoco creo que Bin Laden pida perdón a las tres mil familias destrozadas el 11 S. Pues no, prefiere dejar sus culpas en la Moncloa, dándole de comer a las palomas o podando bonsáis.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra” (Jn 8,111):

A la Iglesia se le exige verdad, a los políticos se les consiente su mentira. Bien es cierto que la Iglesia representa una doctrina moral y es cierto que se le debe exigir mucho – ¿no tanto como a los políticos? – pero lo que no se le puede exigir a los católicos es poner indiscriminadamente la otra mejilla, al gusto del ateo, ya sea inducido, deducido o conducido, por mucho que nos venga bien tener una Iglesia modosa, perfecta y santísima… que se dejara mangonear al “político modo”. El hecho de poner o no la otra mejilla no depende de la exigencia conspicua del ateo respondón; el católico pone la otra mejilla si le sale de los huevos y nadie se lo puede exigir, ni Ratzinger… Dios sí, pero siempre bajo el libre albedrío del cristianismo, gracias al cual Europa no es África y tan necesario en otras religiones tan online y chics que nos entrometen. Hasta el extremo de ese arcano que pocos entendemos de que la Iglesia Católica triunfó, entre otras cosas, porque perdona incluso pederastas. De momento que vayan a la cárcel, la discusión con San Pedro en las puertas del cielo es otro cantar… de los cantares.

Tampoco la Iglesia estaría “obligada” política y terrestremente a dejarse el pellejo y los cuartos en Manos Unidas y la millonada de euros que ahorra a los servicios sociales de este país… pero claro, esto, como a los soldados el valor, se le supone… porque nos viene de puta madre.

No todo es pederastia en la viña del Señor: Manos Unidas premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010

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Written by ariovisto

17 septiembre 2010 a 10:33 am

Publicado en 1. Reflexiones

4 comentarios

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  1. Lo mejor es no discutir: no hacen falta ni unos ni otros, ni religión ni progres. No hay que elegir, ¿verdad?

    dicybug

    17 septiembre 2010 at 11:15 pm

  2. Hola Ariovisto,
    La Iglesia lleva a cabo labores extraordinarias. Pero, lamentablemente, degenerados hay en todas partes. También en la Iglesia, claro. Y tienes razón, ellos piden perdón y muchos otros no lo harán jamás.
    “ZPaso (de…)” – 🙂 🙂 🙂
    Dos besos!!!

    PD. Dover – “Dannayá”
    Una de esas canciones que gana cuanto más la escuchas. Difícil quedarse quieto al escucharla. 🙂

    saporima

    17 septiembre 2010 at 11:27 pm

  3. Es como si Zapatero convocara la huelga general… contra “el capital, la derecha y los especuladores internacionales”.

    ¿Es que no se dan cuenta de que son ellos los que gobiernan y los que nos han llevado al paro y a la quiebra? Los sindicatos no tienen que protestar contra nadie sino disolverse a la vista de cómo han dejado el país.

    dicybug

    18 septiembre 2010 at 12:35 pm

  4. 🙂 🙂 🙂

    saporima

    19 septiembre 2010 at 12:37 pm


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