ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Hijos del sistema

Mi hipotético partido al que estoy ahijado – más que afiliado – (aprovecho decir que el UAPI – Unión de Apolíticos Inducidos (“Somos Uapis de la muerte”)no existe y se trata de un partido ficticio; lo advierto porque he recibido cientos de miles de correos solicitándome el carné) es un partido antisistema. Sí. Efectivamente, se trata de un partido antisistema, es decir, está en contra de la verbena en la que la dejadez del demócrata está convirtiendo el sistema político de este país no transicionado. Suscribo a Platón y a su teoría del votante ignorante, de la conciencia comprada con la falsa ilusión de participación por parte del ciudadano en las decisiones y rumbos políticos; y de que la mayoría de este país va “del corazón a sus asuntos”, con cierta tendencia al “déjeme usted en paz” o a la catatónica y lapidaria frase de uno de los del Río “dejemos esos temas a los que gobiernan, que son los que saben”.

Ladrones antisistema robando pantalones de pijos del sistema

Soy antisistema. Mejor dicho, en este caso, el verbo ser tal vez sea demasiado existencial, y sea más correcto “estoy antisistema”. Ninguna ideología debería convertirse en ser de nadie. Se puede estar a la izquierda, pero es un absurdo ser de izquierdas. Ser es vivir, disfrutar, amar, sonreír, bailar, soñar… verbos asaz antagonistas de toda la mierda superflua de la política. Por lo tanto estoy hasta los huevos, es decir, estoy antisistema.

Pero una cosa es ser antisistema y otra cosa es ser un gamberro fullero. Una cosa es ser antisistema y otra cosa es ser antisociedad, anticivilizado. Un gandul, perro-flauta, ocupa, que con el rollo romántico de lo antisistema antiglobalización y antileches se dedica a ejercer de delincuente bueno. Estos “Dimas” de nuevo cuño, ocultos bajo el emboce de un falso eco cósmico del big bang de las grandes revoluciones de la segunda mitad del siglo pasado, ejercen de delincuentes con tarjeta vip. Robar y destrozar, amedrentar y vejar a las personas y allanar moradas, no sé qué tiene que ver con antisistema: son truhancillos, roba-carteras, cantimpalitos, modernos, que ligan rompiendo cosas. Todos ellos quedarían muy bien en el castin de Oliver Twist. A muchos de ellos se les desactivaría preguntándole: -¿Tú qué eres? – Yo antisistema. – ¿Antisistema de qué?.. Acabarían en una perorata digna de un Robin Hood ebrio, babeante y sobón, sin tener ni pajolera idea de qué es un sistema, y ni siquiera saber que significa el prefijo “anti-“. El caso es hacer daño que es lo que hace el ser humano cuando se le desinstala el programa RMP v.010 (Razón Mega Plus versión 010). Se trata de un programita que, cuando te lo instalas, dejas de ser un mono.

Borrar valores, arrancar los cables de los monitores de la tradición judeo cristiana, disolver los conceptos anti-nietzscheanos de pecado, responsabilidad, culpa, conciencia sólo se puede hacer cuando el ser humano está en un grado de excelencia quimérica y utópica. Pero arrancar los sensores de la razón a una turba de gandules manipulados trae como consecuencia estas burradas, que, como no las corten – y no se les ve mucho interés – irán a más: se trata del principio de “la cuesta abajo”, también llamado por otros “fuerza de gravedad”: “Toda bola de mierda sin freno soltada desde la parte de arriba de una cuesta abajo se ve impelida a retorcerse y girar sobre sí misma con una fuerza marchosa y giratoria hacia la parte más baja de dicha cuesta”. ¿No querían quitar valores? Pues ahora, a barrer cristales. Hace poco una amiga me comentaba “No me fío de la cordura de mis semejantes. Aborregados y juntos pueden ser muy peligrosos.”. Es muy irresponsable el ejercicio de aborregar y juntar a gente que no son hijos de la ira: son hijos de la permisividad, de la falta de referente de autoridad, de la deseducación, de la LOGSE, del todo vale, del sólo tengo derechos, de la corrupción, del pelotazo, de la mentira, de la televisión….

Luego queda salir indignado ante las cargas “brutales” de la policía. (Que alguien me defina carga no-brutal). Piquetes convertidos en vándalos, y mutantes de su propio sistema robando pantalones de marca… ¡Qué divertido!

Sirva como buen ejemplo de “antisistema” el corte de mangas que hicieron los españoles a la huelguita light con edulcorantes del otro día. Eso sí fue un mandar a todos a esparragar. Los españoles estamos cansaditos de tanta diestra y siniestra que anda a lo suyo… “¿me convocas? Paso.” ¿Y las próximas elecciones? Las elecciones pueden ser de risa… Cuando los representantes no representan… mal rollo…

Me viene a la cabeza que para todo viejo la segunda generación fue antisistema… pero, ¿antisociedad?

Me estoy haciendo viejo…

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Written by ariovisto

3 octubre 2010 a 10:35 am

Publicado en 1. Reflexiones

4 comentarios

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  1. Hola Ariovisto,
    Lo has contado con gran sentido del humor. Te ha quedado un texto muy divertido. 🙂
    Así que cientos de miles de correos… No me extraña, la verdad.
    Y esa amiga tuya debe ser maja, ¿no? 🙂
    Dos besos!!!
    PD. ¡El vídeo también es muy divertido! 🙂

    saporima

    3 octubre 2010 at 4:13 pm

  2. Yo soy pro-sistema. Me encanta este sistema que otorga poder absoluto a Zapatitos Pagarrescates para que obre en España según el dictado de su proverbial inteligencia. ¿Cómo renegar de ese “sistema”?

    (¿no tendrá que dedicar un poco más de tiempo a su familia, o a lo que sea?)

    dicybug

    3 octubre 2010 at 8:54 pm

  3. Hola Ariovisto,
    The Corrs – “Angel”
    ¡Qué curioso! Hoy he leído primero la letra y luego he escuchado la canción. La letra me ha parecido triste, pero luego la canción no sonaba en absoluto así. El grupo tiene muy buena pinta. Cuatro hermanos. Tres chicas y un chico. Una música llena de vitalidad.
    Me ha gustado. 🙂
    Dos besos!!!

    saporima

    6 octubre 2010 at 12:26 am

  4. Una vez conocí a un okupa antisistema que presumía de haber restaurado (junto con su grupo) un viejo hospital (no se si un psiquiátrico o una leprosería) abandonado en el bosque, cerca de Barcelona, y que lo habían acondicionado para vivir. Hasta ahí, bien. Lo que ya no molaba tanto fue cuando explicó que los materiales para dicha restauración los robaban de las obras, y la ropa, del Corte Inglés, como si robarle a los constructores (yo tengo muchos amigos que trabajaban de eso y no eran magnates precisamente) o al Corte Inglés fuese como no robarle a nadie.

    Pero también hay antisistema que trabajan y son antisistema en su tiempo libre, sin confundir el antisitemismo con el vandalismo, y comprendiendo la diferencia entre propiedad privada ajena, propiedad pública, y propiedad privada propia (que algunos es el único tipo de propiedad que sí que distinguen muy bien).

    A mí lo que también me da pena son los jóvenes pro sistema.

    variablex

    10 octubre 2010 at 2:45 pm


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