ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

“Busque, compare, y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!”

Se trata de un spot publicitario pre-cavernario. Un tal Sr. Luque salía en la tele con un traje azul marino modelo transición, y nos retaba a encontrar algo mejor que su producto para dejar los calzoncillos como la nieve….

¿Para qué sirve una campaña electoral? Subjetivamente en muchos países, la mayoría, para casi nada. Objetivamente en España para nada. ¿Y por qué digo esto? Pues bueno, son varios los factores que me inducen como buen apolítico inducido a pensar que las campañas y precampañas electorales se asemejan mucho al kikirikí del gallo, al golpeo atimbalado de los gorilas en el pecho y a la berrea de los ciervos, muflones y etcéteras.

Primero, la gente ya tiene adjudicado su voto: si a todo y no a todo (saludos, vecino) porque es bien sabido que España ya está picada por el puto mosquito anófeles de la ideologización, y la política ya lo enmierda y la mancha todo, desde las conciencias al ocio, la izquierda por acción y la derecha por omisión. Por tanto, los resultados electorales, tal vez, variarían en décimas porcentuales de ver al geta sonriendo en una rotonda a no verlo.

Segundo, lo que se dice en los programas electorales es todo mentira. Ni se piensa cumplir, ni se ruboriza uno de no hacerlo. Prometer hasta meter, y, una vez metido, me olvido de lo prometido… volvemos al chillón rojo de la cresta del gallo, al poderoso drumming del pecho del gorila y al vozarrón “testosterónico” del gamo en berrea. La demagogia es el aval del que luego gestiona nuestro dinero. Dicen que van a hacer y luego hacen otra cosa.

Tercero, a la gente se la pela. Le da igual que la engañen, le importa una higa que luego no se cumpla ni una coma de lo que hay en el programa. Han ganado los suyos, ¿qué más da? ¡Ellos sabrán! El desinterés del ciudadano por los asuntos políticos es tan descarado que vota “lo de siempre”. Nadie se lee un programa ni pagándole, nadie conoce a ningún señor de la lista salvo al primero y, a veces, ni eso; a nadie le importa las medidas, las contramedidas o el pasotismo y la inacción. La gente vota fotocopias. Deberían vender abonos. Uno puede estar abonado al partido X y que un voto valga por los siguientes 30 años, y así ahorramos pasta…

Y esa precisamente es la conclusión a la que llega este Galo asandereado e inducido hasta el finis tergi*. Con la crisis que hay y, habida cuenta de la inutilidad de las campañas y precampañas, ¿por qué no cogen sus señorías – o gañanías – la pasta que se piensan gastar en soltar el “revele su rollo” para alardear de quién la tiene más larga y la meten todita en el fondo de pensiones, o en el fondo de los parados de larga duración, o en lugar de repartir fotitos firmadas con cuatro paridas de programa político por los mercadillos de España, no reparten billetes de diez euros…?

¿Que sin campaña la gente se le olvidaría ir a votar? Curiosa conclusión, ¿no…? y en cualquier caso un recordatorio excesivamente caro…

La derecha te dice que te va a joder, y te jode. La izquierda te dice que no te va a joder, pero también te jode.

Quédate en tu casa y así jodes a ambos.

U.Ap.I. Unión de Apolíticos Inducidos.- ¡Que no nos votes, coño!

*Tergum, tergi: espalda…

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Written by ariovisto

12 abril 2011 a 8:17 am

Publicado en 1. Reflexiones

Una respuesta

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  1. Esto sería como decirle a uno de los de la zeja que deje de vivir de la subvención y que se ponga a trabajar. Dudo que quiera. Precisamente en campaña electoral se maneja ese dinerito que le damos los españoles a los partidos para que los políticos lo gürtelicen con maestría hacia sus bolsillos. No creo que quieran renunciar a la “paga extra”.
    O sea que la campaña para los políticos es un bien en sí misma, aunque no se traduzca en votos.

    dicybug

    12 abril 2011 at 9:48 am


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