ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

¿Envidia cochina?

    A mí ya no creo, pero supongo que para las nuevas generaciones esto suponga un terrible dilema.

   Las sociedades aconfesionales ya sabemos qué nos traen: sólo hace falta asomarse al balcón de la realidad y absorber la ingratitud, el rencor, la rabia, el desasosiego, el sesgo vengativo, la zafiedad, la desconfianza, el mercantilismo, el consumismo, la dependencia… el mutismo, la falta de comunicación, el servilismo, la mistad por interés, las familias encarajotadas… La falta de sano humor, la televisión mierda (más que basura)…

     La visita de Benedicto XVI trae como resumen el enfrentamiento de dos rostros: el rostro del creyente y su sonrisa franca frente al rostro del indignado – por vacío – de dentellada fácil. Odio que parecía desterrado pero se ve que, por mucho que se esmere la Historia, odiantes, odiadores y gente con el daño por bandera lo ha de haber siempre.

     En los años 80 y 90 ser católico era algo sombrío y despreciable porque estaba por venir el súper-progre sindiós happy… ¡¡el adalid del siglo XXI!!

    Tras el patético advenimiento del súper-progre sindiós happy y el aspersor de zafiedad, burricie y caos que trae consigo, no es de extrañar que los jóvenes busquen cosas con más chicha, con más sustancia… curiosamente las que menos sustancia y chicha material tienen, pero que al parecer, llenan más de lo que nuestra propia envidia es capaz de digerir y/o soportar. Le echaremos la culpa a los alzacuellos, pero no a la sociedad estúpida y retorcida que se cree superior… no se sabe muy bien superior a qué… Tal vez a dos millones de equivocados…

    Y lo dice alguien que se declara ateo inducido (que no agnóstico) por motivos que tal vez nunca vengan al caso.

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Written by ariovisto

21 agosto 2011 a 9:24 am

Publicado en 1. Reflexiones

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