ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

La letra pequeña


     Normalmente uno, cuando se aburre y la existencia se le pone a tender la colada en la azotea, – y cuando uno respira teniendo casi la certeza absoluta de que los socialistas ya tienen pasaporte para la cesantía –, en vez de hacer pompas, o hurgarse la nariz, o hacer puñetas tricicleando los pulgares… se pone a pensar en las cosas más triviales, banales e intrascendentales del mundo.

    Después de la existencia de Dios, el origen del lenguaje, o el concepto de pecado, uno de los enigmas más monstruosos de la vida es la letra pequeña. ¿Qué intención tiene la letra pequeña de los dorsos de los contratos, o los anuncios televisivos? ¿Qué pretenden esas miniaturas crípticas que se deslizan fulgurantes escondiendo tarifas, taes, intereses, contratos, precios, ofertas válidas, promociones, limites., existencias, plazos, reemplazos, y un largo etcétera de quimeras, utopías, filfas y mendacidades de pro? Obviamente, engañar. Engañar, legalmente, eso sí. Porque si a usted le dicen que lo van a estafar, ya no es un delito. Otra cosa es que usted sea – lo llamen o lo traten como a un -imbécil, pero no, en ningún caso es un delito.

     Esos mensajes propios de linces, de águilas ratoneras, o de los mismísimos hijos del Cíclope de los X-men, o aquella súper vista de Clark Kent, tienen como único objetivo desinformar mediante engaños al incauto al que se le engolosina con el aparataje apelativo-conativo de la imagen metafórica de lo ideal, mientras la realidad se afea a 5 cpi y a 75 km/h…

    Quien hace esto tiene una clara intención de engañar. Si las empresas ofrecieran el oro y no el moro, y la plata y no la mierda de la gata, no tengan ninguna duda de que los caracteres tipográficos serían de más de 72 caracteres per inch… mientras tanto, y si no es así, lo único que “inch…an son sus bolsillos y carteras de clientes, y a los consumidores normalmente les acaban “inch…ando otras cosas.. que olvidaron al firmar esos contratos más medievales que los conjuros a Plutón.

    Cuanta más letra pequeña y cuanta más explicación… más mentira.

       Otra de las cosas que suelo hacer cuando me aburro es observar a mi gato… ahora duerme y, si prestara atención, diríase que incluso ronca…. Sabe que no estará el “supervisor de nubes…” y  que, por tanto, no corren peligro de desaparecer del cielo y seguirán pasando, como decía Cela …

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Written by ariovisto

18 octubre 2011 a 3:53 pm

Publicado en 1. Reflexiones

2 comentarios

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  1. Estoy de acuerdo. Lo peor es cuando tratas con una persona que te inspira confianza, te fías, firmas lo que sea y luego descubres una vez más que el mundo está lleno de gente de la que no puedes fiarte. Pero ya es tarde… has firmado y toca apechugar con los abusos que estén descritos en ese papel.
    En fin…
    El vídeo es bonito. La cigüeña vuelve!! 🙂
    Dos besos!!

    Buscando a Clara

    19 octubre 2011 at 3:26 pm

  2. Sería interesante analizar el puesto que ocuparía la ESTAFA entre los rankings del “sovoir fer” de esta glamurosa sociedad.

    Esto es lo que deberían enseñar en los centros educativos: venderse bien, mentir, y explotar.

    La cigüeña es masoca, y la nube torpona de co…. pero el final es feliz… 🙂

    Dos besos!!

    ariovisto

    19 octubre 2011 at 3:49 pm


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