ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Navideñamente incorrecto


     Ya llega la blanca Navidad con sus cascabeles de consumismo insufrible, sus renos de nariz prepotente y despilfarradora y su Papá Noel orondo, barbiníveo y con colores de coca~cola… El capitalismo nos importa a este señor camuflado en dólares mientras las tradiciones hispánicas y españolas andan a la zaga, envueltas en su tradicionalismo, su pobreza y su humildad, su sobriedad y su consabido aburrimiento godo… Y es que lo sajón, ya se sabe, trenzas, cerveza en cuerno, pellizcos en mullidos traseros y ambición, mucha ambición que llaman oportunidad…

     De hecho, ahora es cuando la fábrica de sueños de Santa Claus, el irreverente y hereje borrachín escandinavo, debe poner en marcha sus motores no sólo para fabricar juguetes, ilusiones y sueños, sino también cinismo, falsedad, ironía, rencor. Las opulentas mesas de Noche Buena destapan, aparte del Moët y el crepitar de las cabezas de langostinos, el soportar al cuñao, sonreírle al hermano vacililla, el de aguantar el tipo, el de sumergir disputas, el de engañar a los padres – un tanto alelados ya por el peso de tanta Noche Buena insulsa envuelta en lípidos, glucosas y alcoholes-. Eso también nos lo ha importado el sajón de cerveza en cuerno, y pavo en thanksgiving,(como si en España no se comiera pavo desde antes de que Colón aprendiera a nadar), como ha hecho con el Halloween, el Noël, los Microsoft, e incluso la moda de casarse en un quiero y no puedo hollywoodiano o en Las Vegas, con una desconocida y con una alianza de menthos de fresa…

     El capitalismo nos anega. Le ponen caras de fiesta, pero en el fondo es una excusa consumista. En España, la Navidad se ha celebrado en casa de cada cual y con el abuelo/s presidiendo, pero es evidente que mueve mucho más dinero juntar a todos los hermanitos, cuñaítos, primitos y sobrinitos en un sarao que suele acabar, cuando menos, con dos chispaos y tres mosqueaos. Ellos, los sajones con sustrato apache, cuyo concepto de familia es difuso, extemporáneo y totalmente ocasional, sí es posible que necesiten las súper reuniones familiares… Mucho más humilde, sobrio, godo, e hispánico, padre, madre e hijos y el abuelo cada vez en una casa, donde es posible así recuperar de las telarañas prehistóricas y arqueológicas el verdadero espíritu navideño de la familia… con el belén de fondo con luces de puticlub, villancicos de niños con falsetes eternos y la botella de anís presta a ser rascada…pero la familia, no la macrofamilia, esa especie de carrera por aparentar y sacar barriga, que bastante tiene cada uno con la que está cayendo. La crisis… Crisis y Navidad… ambos como un pulpo en un garaje o como un cristo con dos pistolas…

     Si nos paramos a pensar fríamente, si a la Navidad le quitamos su originario espíritu, resulta algo duro, frío y difícilmente asumible y soportable por algunas situaciones personales.

     La Navidad la ha inventao el Corte Inglés, que escucharé luego…. y gracias… porque visto que al dinero le pasa como a la materia – ni se crea ni se destruye, sólo cambia de manos – a ver si el jodido espíritu navideño anglosajón al menos hace que las perras salgan de debajo de las losas… que como tuviéramos que conformarnos con los zarrapastrosos de los Reyes Magos envueltos en túnicas raídas y olor a camello…

     Y encima habrá que estar agradecido a los capitalistas… que como se empeñan en sacudir el árbol de las perras, siempre te acaban por caer algunas. Ea… en eso estamos, vivimos y… confiamos, visto que el socialismo se ha quedado con el oro, el incienso y la mirra, tras haber colocado a Rudolph con su red nose y a sus cascabeleros amigos en administraciones, prebendas y concejalías varias.

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Written by ariovisto

4 diciembre 2011 a 12:36 pm

Publicado en 1. Reflexiones

2 comentarios

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  1. Nosotros ya hemos puesto el árbol de Navidad y nuestro modestito Belén. Las niñas hablan de listas de regalos y yo les digo que se olviden, que ya me he encargado yo de pedirlo todo. Les encanta el calendario de Adviento con las chocolatinas debajo de cada ventanita. ¿De dónde narices ha salido ese calendario? ¡¡Eso antes no existía por aquí!!
    En el centro comercial donde hemos ido a comprar comida de cobaya había gente y más gente y árboles de Navidad con guirnaldas y cintas y brillos…
    Creo que sí. Ya está aquí.
    Dos besos!!

    Buscando a Clara

    4 diciembre 2011 at 5:29 pm

  2. La sonrisa de un niño – de tus niñas – bien valen todos los dólares y euros del mundo… Por ellos, los niños, sí vale la pena esta especie de oda al querer ser bueno en apenas una semana del año…

    Dos besos, Beacé.

    ariovisto

    4 diciembre 2011 at 6:51 pm


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