ARIOVISTO

Blog que aboga por un urgente Regeneracionismo Intelectual

Ponga un periodista en su vida… y será feliz…

       Todos los “finiséculos” se parecen por la curiosa deriva que toman los principios y creencias del ser humano, ese batido neuronal más cambiante que el cojón derecho de un maratoniano. Desde luego, la crisis finisecular que arrastramos y sufrimos y que inauguró el XXI se caracteriza por la cochambre, la medianía, el vacío, la estupidez, la ñoñería y el cinismo. España es un corral cuyos habitantes nos caracterizamos por ser unos opinadores despiadados. Tanto Franco y tanta mordaza ha provocado que se nos desprendan las mandíbulas y vayamos por estas páginas borrosas de nuestra propia Historia como unos bocazas irredentos. Y es que aquí opina todo dios, da igual si es sobre barcenología, sobre bretonología, sobre trenes, sobre aviones, sobre toros, sobre el Papa o sobre el sursum corda… Le enmendamos la plana a un juez y seis jurados, a un ingeniero, a cincuenta peritos, a mil forenses, y a siete mil curias y, por supuesto, nuestros representantes legítimos no suelen tener ni puta idea de nada, que para eso ya está Paco el del tercio de Amstel, que mientras mastica el palillo, soluciona nuestra crisis, la de Irak y el hambre en Somalia…Tanta mordaza nos debió desencajar la mandíbula porque ahora abrimos más la boca que Pepepótamo, ¿os acordáis de Pepepótamo?

     Y como uno defeca lo que come, la sociedad ha parido una clase periodista de trompeteros bullangueros y, sobre todo, muy por la pela, que opinan de tal suerte y andan por muchos mentideros gustándose y jugando a ser diosecillos, como aquellos que se juntaban en torno a la fuentecilla de la película Jasón y los Argonautas, jugueteando con los destinos a golpetazo de argumento, discusión arrabalera e ideologización política más propia del mester de clerecía que de las libertades que a tales alturas seculares y de “progreso” se presuponían. De tal suerte, estos “juglares a lo político”, que han cambiado el cálamo por la tablet, dan a veces un espectáculo que, bien a bien, el famoso panem et circenses romano se queda corto para ver esos ajustes de faca trapera lorquiana de las tertulias de portal de taberna oscura y tosca que siembran, proliferan, embarran y aturden por nuestras pantallas. ¿Alguien sabría decirme qué diferencia hay entre las tertulias donde se sobrepasa la pelea “en barro” a guindas culturales como los deluxes, los viceversas de sexos licuados, grandes hermanos…? ¡Sálvame! Bueno… no ¡no me salven!

     Si resulta que Blesa ya está en la calle, si Pepiño es inocente, si Camps no hizo nada, si lo de Matas tampoco fue tanto, si Rajoy ya veremos, si mucha gente ha tenido que dejar la política y luego han resultado sólo… no culpable…, si el maquinista del tren de Angrois, espérese usted, y si… ¡coño! ¡A ver si los que tendrían que estar en la cárcel son algunos periodistas que lo único que hacen es enmierdarlo todo!Y encima luego, si un juez, o la no ideologización de las sentencias, o sencillamente el burdo y vulgaris sentido común, o la más palmaria evidencia, osa o se atreve a llevarles la contraria, cagondiole el rebote que cogen, oye, como si les fuera la vida en ello, y se pasan todas la sobremesas y sobrecenas aullando a la luna como mascotas sin amo. ¡Y encima alardeando de que no hay que condenar al politiqueo y al famoseo a la “pena de telediario”! pero, ¡qué jeta! ¡si son ellos mismos…! ¡Si les falta llevarse el punto y las palomitas a la plaza de la Bastilla para ver cómo rebotan las cabezas!

     El espectáculo que han dado los periodistas, sin ir más lejos, con el tratamiento del terrible suceso del tren de Galicia, ha sido para quedarte pasmado. No se trata de algo grave, de espectáculos, digamos, dañinos, – a parte de estar ya con la indirecta socarrona e ideológica con la gente aún por identificar, que manda huevos-, no por esto, si no por el hecho de que precisamente parten de su propia ramplonería mediática al ver cómo llevan meneando la nada y la “no información” hasta la náusea, haciendo con sus palabras lo mismo que con las imágenes, poniendo las mismas en un bucle cansino, que lo único que causa es vergüenza ajena; total por copar el puto y dichoso share de audiencia de los cojones. Eso sin contar lo bien que sienta que te dejen el dolor a medias para venderte un reloj o meterte diez minutos de consumismo cruel e insensible.

     Que sí, que sí, que la libertad de expresión, que el derecho a la información, que todo eso está muy bien. Sólo que a veces pienso que la Constitución Española tendría que haber tenido una primera página de condición sine qua non:

“El contenido de esta Constitución, sus leyes y sus articulados están dedicado a personas de juicio contrastado y normal, con un mínimo de preparación y decencia, sentido común, dedicación exclusiva al interés de sus compatriotas españoles y aséptica y libremente desideologizados. Nota: no dejar en manos de bocazas ni periodistas interesados”

     Porque si no, esta Constitución – antisistemas, independentistas, políticos, transfugas, partidos bisagra, delincuentes, sindicalistas, jueces, periodistas, “ariovistos”, etc… que no cumplieran esta condición sine qua non- , esta Constitución, decíano es una Constitución, es el Necromicón.

     España no sólo tiene la clase política que se merece… si no todo los demás, ya sea en tinta, dial, digital, cibernético o mediopensionista, con o sin suplemento dominical…

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Written by ariovisto

27 julio 2013 a 12:45 pm

Publicado en 1. Reflexiones

Una respuesta

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  1. Tu post de hoy me ha recordado que no hace mucho escuché una entrevista en la radio a Alfonso Guerra. Me sorprendió su discurso por sensato y moderado.
    No recuerdo a santo de qué, estando siendo entrevistado por un montón de “tertulianos”, comentó que le parecía imposible que una misma persona supiera de cualquier tema, por variopinto que fuese, y absurdo que de todos ellos hablase con total rotundidad y convicción.
    Nadie hizo ningún comentario. Normal. Tenía toda la razón del mundo.
    ¿Cuántos de esos tenemos aquí? ¡¡Más de media España!! (¿tres cuartas partes? ¿los niños cuentan?).
    Dos besos!!!

    Buscando a Clara

    28 julio 2013 at 12:32 am


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